Norberto Antonio

 

 




1

Buena es la maldad dijo la gitana 
de ojos prohibidos mientras 
se dejaba distraer por las nervaduras 
de mi mano/ ésta (con la que escribo
la palabra "infortunio"/ con la que
ahorcaría a mis contradicciones/
con la que detengo el taxi 
que me llevará al abismo)
y yo le creí porque algo de maldad
hay en mi mirada cuando espío
detrás de la cortina y veo a las bondades
de la noche avergonzarse
por tanto inútil hedonismo.
Después le adiviné la muerte de su suerte
le pregunté cuánto dura un instante
le aromé esos ojos con el veneno de mi risa.









2

Para despenar mi pena rompí platos 
contra la pared del vecino que en ese instante
se llevaba a la boca un arroz triste/
rompí fotos que hicieron mucho ruido/
hizo ruido mi sombra al caer del desengaño
pero amé amé la boca que besó mis cicatrices
y esto me trajo dudosas convicciones.
Sólo por despenarme maté en los espejos
ese modo vil de mirarme de costado
me colgué de los estribos que me arrastraron
por la vida como una verdad falsa/
enredé mi lengua en el bello púbico
de las reinas suurbanas mojadas de verano
amorales/ grité/ grité para que escuchara
mi padre que siempre estuvo lejos
por eso abracé a mis hijos como pude
y partí vidrios que no me dejaban ver
la esencia de las cosas.
He dejado de ser un apenado sin embargo
llevo entre los dientes restos 
de un corazón que mordí cuando era joven/
sigo condenado a contamplar la noche desde abajo!







3

Tengo amigos que aprietan la mentira
con desprecio cruzando la calle como quien
cruza la piernas/ ebrios de testosterona
cuelgan el planeta de un cartel/
espesan la madrugada;amigos absueltos
pot la belleza dela melancolía/
presuntos olvidados que de tanto cantar
mojan la tierra/ que no aprenderán jamás
a esconer las llaves debajo de la alfombra
por eso mueren incendiados de amanecer
atados a las sillas.
Tengo amigos venales que no paran de infartese
con amores/ que todavía creen en la cebolla/
en "las manchas del pañuelo" fatigando
sus ojos con los diminutivos de Gelman.
Sólo me piden que mire más allá 
de la alturade las casas porque para todos
el gris tiene puñales/ después
-como a un árbol- se aferran al vaso de whisky/
se mudan de viento cuando el polvo se asienta/
se jactan de sus imperfecciones/
blasfeman/ huelen a quemado.

De: PALADAR NEGRO, inédito.

 

 



Norberto Antonio (Rosario/1951) publicó: La misma voz y todoel vicio (1984), Agua que enturbia la pupila (1996), Desesperadamente agua (2000). Figura en 19 antologías. Ha recibido los siguientes premios: 1er. Premio Facultad Filosofía y Letras (Bs.As./85), 1er. Premio/Secretaría de Cultura (Necochea/86), 3er. Premio Fundación Neruda (Chile/90).

 

 

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