Mario Arteca







Guatambú


Mario Arteca



La Plata, 2001


















Guatambú: en guaraní: guata: caminar, viajar, funcionar; 
mbú: ?
1) m. amer. Árbol de excelente madera que se usa para
adulterar la hierba mate: "¿Siempre nota a la primera el sabor
del guatambú?". Plural: guatambús, guatambúes. Tronco duro
de los bosques del Paraguay. En Argentina existe la variedad
"guatambú blanco". Tiene gran flexibilidad y es muy
codiciada en la zona del triple límite entre Argentina,
Paraguay y Brasil. Arquitectos y urbanistas suelen trabajar
con ella, sobre todo para amoblamiento de casas; 2)
municipio del estado sureño de Santa Catarina, Brasil.
Población: 4.707 habitantes. Ciudad esencialmente agrícola
ganadera. a Oli 1/ Más bien la oscuridad misma, y no sólo opaca a causa de su influjo. Todo es inquietante; 1999 o algo que luego podría aclararse tras ponerlo de manifiesto. Ante sus ojos, un alma abierta imposible de adivinar cualquier acertijo. Es así: la señora iba pocas veces a la cabaña; no siempre le llevaba comida a su hijo. Las peras asadas en ceniza son lo mejor del mundo -tallaba con navaja grandes rebanadas de pan negro; también lonchas de sebo pellizcando el nervio de un brasero. Para probar si ya estaban cocidas, clavaban en ellas (batatas) y unos bastones de lo más delgados; al retirarlas apenas debiera registrarse la transpiración de un filamento. Allí se despreció la regla, según la cual no hay que seguir a todas partes a la persona que se adora. Atracción, sumisión. Nada lo desvelaba sino una faceta de su naturaleza. Era un largo caracol sin cáscara, acercándose al fuego, contemplándose cómo al primer contacto se encogía, vulnerable; o una rata a la que empujan hacia un túnel, entre carbones encendidos. Así el encanto de una pequeña columna de humo entre los árboles, y aquellos seres lanzando salivazos a gran distancia, no pueden aun con él. Los que hablaban, además eran gente lithuani. Pero él no tenía miedo, tan sólo un júbilo que lo unía para siempre jamás. Un lobo, en la linde del bosque: negras jorobas echando campos bajo 1989 la ausencia de lugar. Es el mismo animal quien voltea la cabeza en dirección a una ventana. Al reparo, alguna vez tendrá sentido probar. Aquel rectángulo cortado de luz atraía seres menos inteligentes, cuando el viento del deshielo soplaba desde el oeste, esquivando concilios de dipolos rumbo a cada antena de radio. Sigan filmando; reincidan en la escucha; apunten esos nudos del sinónimo. ¿Cuál será el equivalente a una escopeta colgada de un clavo? Cuál papá, pariente mío de todos los sapos. Y: "¡Ay de mí, que no puedo acabar de morir en esta hoguera!", decía Servet. Una heráldica de plumas de pato zumbando en Basilea, Tubinga, Wittenberg, Estrasburgo y Cracovia, por una diferencia de ducados, sufriendo hasta la muerte. Una ciudad flotante, una aglomeración de puntos oscuros 1940 entre el humo de las aguas y una bandada de ánades; el bote tomó un nuevo impulso, cortándole la huida hacia los juncos. Pero enseguida perdieron el orden intercambiando gritos. Las mismas raíces (napis) y las manchas de cieno bajo las matas, le parecían ahora menos extraordinarias; ajeno al meollo de partida, sonó el silbato y el aguamanil desbordó en shampús, cera para pantorrilla en el vello de la carne, tras los poros su lisura. Con el baño concluido a la hora, a su señal, dechado del indicio la criatura inunda su animal, ríe entre pies de apoyo, casi desnuca, ameniza la velada, localiza el objeto (mío, suyo), da tres pasos y lanza la cosquilla al padre; alcanzará con ponerlo en autos, triscarle sus relieves, sacarlo del apuro y del ganglio de la hora, entre tantas; decirle con aproximación allí donde la tutela falta a la cita, cuando memoriza su libreto, kilómetros de fallas en los mohines aquellos. Cosa bien retornable el sondeo, no soporta mientras la visten. Candil y media luz a tientas, a otra llaga brutal; el decomiso de unas prendas, la velocidad del tinglado cuando escupe 1989 cielo y tierra: adolece la marca en el cinzano, con un clima de aquellos: tiene temperatura. Reza, ora entre abluciones, irrumpe modal, simétrica ya entre la frase. Padre -nuestro-, siquiera estás en la tierra, danos lo que puedas, ya fuere muy poco a saber y en qué sitio o reino. Corroe en un tiempo las hogueras, a sus costados las lonchas embebidas en romero, azul de vinagre en la imantación de unas órbitas, tomando de pronto el zumo y su epicentro; y relojea luego la pasión según su criterio, de acuerdo al impulso primero, anómalo, respectivo hasta tanto otros sumen mucho más por retracción, toda bicoca. Enciende así sus indicios, fuera de esas trufas en manteca. Observa, ponle atención a la galleta en dos para su hija. Mirá la niña ahora, junto al apóstrofe de su padre, cubriéndole cara y cabello entre los dedos. Qué hace. Por qué no quitarle mica por mica sus capas donde rebosa, proveyendo el único momento unicelular del día, y cada tanto ella, por igual número sus deposiciones. Ese sonido no recuerda en absoluto voces que suelen salir de una garganta, pero aún así aprendió a imitarlo. Hasta él mismo se extrañó de poder hablar 1980 con ellos. Sí, hay una depresión del terreno cubierta de alisios y en verano todo muda en un lago. Las puntas de los alisios se recortaban sobre un fondo de cielo color limón, con sus contornos oscuros, mientras tenía ante sí un compacto de árboles jóvenes. Allí donde el acceso era difícil, la tierra se conservaba mojada; cada vez que alguna cosa sucedía, desde un lugar le respondían desde tres o cuatro puntos diferentes. Por encima de los árboles, una silueta y luego otra. El hecho de que estuvieran volando allá arriba no probaba nada aún. Atención: una sombra pasó entre el cepillo de las brisas más jóvenes, se posó después de un disparo y encontró aquello tendido de espaldas, vivo aún, las garras erguidas en actitud de defensa. La piel, disecada, conservará durante un tiempo el aspecto de éste y no de otro ser, mientras no la destruya la polilla. Quiso lanzar un reclamo, aunque sólo consiguió quedarse ronco, cambiada ya la voz, nunca otra vez aquella señal aguda (contrapicado) entre el maullido de un gato y el silbido de la bala, haciendo centro. Lo único que los justifica es la medida de sus proporciones; cuando no se expresa aquello que no existe, de la misma forma en que el Estado protege a sus animales 2001 de caza mediante leyes y a la nueva generación por medio de verjas (G. Benn). Asbesto, la inflación de la conducta; sucesión espontánea del páramo en su dogma, las muñecas anuda hasta zamparlas del todo; es un mundo para ella y así, incluso, con esa carga apenas lo conoce. Pero insiste con él, se deja estar entre esos brazos iguales a los suyos en la compensación de los detalles. A escala dará lo mismo que él y ella sumen de a un coágulo el ritmo del vareo, aúnen sus pies en el caldo de la noche, cuando incurrir en ello supone el principio de toda atracción tras largas emanaciones. Corrige, tacha la válvula paterna; proviene del horror vacui cada despunte de sus ojos. Lo ve, imprime los suyos saliente de un reflejo acercándose al apego de una cámara. En la nueva toma ningún miembro del dúo opina lo contrario. Hacen correr sus cilicios al amparo de un efecto, un rebote. Al tiempo se refractan, salpican milímetros de la piel que los une (si es para siempre, mejor) pero sería demasiado, tamaña coincidencia; o bien le zumba cualquier atisbo de un script en la cara, segura cosa entre ellos. 2/ El lugar de observación sigue siendo el mismo: un cúmulo de ramas secas al filo de una hoguera 1973 ante el menor chispazo de cigarro, atalaya aún en plan de desprendimiento de la mirada haciéndose visera por el fondo de la calle, y aunque la luna irrumpa con su ojo de buey el muchacho continúa observando. Así ninguna situación anticipa descanso alguno para él. Además: los jefes duermen en las cuchetas; tutelaje del daemon de una cama solar y bajo un sueño en el que bien fornican al colimba de turno. Así serán, lo fueron, y escaparon de nosotros. Un compás de espera previo al seguro ataque, aquello tantas veces un preanuncio se volverá topos de horror, dolencia, cosa fibrilar en auténtico desgarro por el meollo de los intestinos hacia la punta del cólon, luego inevitable: terror mundi, a lo Lowell en el Boston Common; alzan la barbilla igual y en consonancia con la misión interfecta. Uno de ellos recibirá la suma de todos los disparos, reservorio de todo blanco móvil cuando no se trata de aquellos quienes debieran aguardar el fin de la descarga. La carne de cañón será puesta a punto, dente, en otros mayores desprevenidos. La clase se preserva y la elipse de muerte frena su rasguño final, a tiempo. Así bien, piedra de toque, una estirpe 1974 que comprende, rezuma de importancia dentro del esquema: el objeto de no verse averiada. Igual los desmalezarán, con la azada puesta en el límite del cogote en el instante de pasar a la cena de despedida, sin amenaza, siempre anticipación. El esófago será recuerdo en la pluma y otra vez vigencia de cualquier notario, apostado frente a esos cadáveres como pequeño ante el mecano. Conteo previo, reuniendo evidencia entre los restos sin oriente de los grandes hombres de la fundación, su circuito arterial en el preciso diluir de la pesquisa. El chico hace visera, las luces de la ciudad empaquetan su resudación a chorros frente a la antesala: vendrán, serán muchos, enviarán la molécula huidiza de sus pasos y el miedo se tornará arroz al arrozal. Roce; tendrá sus ojos. Piensa en tiempos en que la duda entre hacer y deshacer cobraba un intersticio de tedio y sólo eso; pero en este ahora confunde esa latencia y promueve un grito destemplado -interior- en el seno de la entraña cuyo apogeo se contrae alicaído, y crea su mundo de imaginaria fuera de proyecciones y ángulos de retardo, y conoce, y más allá avienta cuándo será el ataque, el achique. Desde su lugar, casi diez veces su presea de diez y nueve años, el halo de los jacarandaes alcanza con martirizar el polen ambiente y revolverlo en un saco de colonia, diseminando estos menesteres. La vigilancia, desde la fundación de su mundo cargó contra un ejercicio sagrado. Desde ya, aquello lo ignoraba; el muchacho contemplaba la posible llegada del racimo de enemigos, su atención parecía venirle de los tiempos donde sólo observar con agudeza formaba parte de una heráldica invisible, movida incluso por el afán de paternóster en el recuento del día, y verificada por informes a los altos mandos, horas más tarde. Un reporte, así. Esa es la exigencia, y el chico la cumple muy 1976 a su pesar. El escándalo, espanto provocado en cada roce de telaraña contra el manubrio de una bicicleta, en pleno intento. La más leve brisa vacila así entre el climaterio de la garita. Al tiempo irá recordando, en busca de alejarse mente arriba tamaña responsabilidad, una antigua canción de sus años (que eran hasta el momento todos los que había acumulado: diez y nueve). Las ramas de pronto abrazando en un anillo de ceñir novios -dentro de la garita- eran de laurel. Sea definitivo. Saberlo después, la perspicacia de un aroma. Pero no se anima en decirles nada sobre cuán repentino perfume amanera la atmósfera, y en la sordidez espartana todo el regimiento. Llegan más datos, según se apunta, en el interior de un camuflaje; el muchacho exhibe tres pies de cabeza hacia los costados, igual si estuviese comprobando esa orientación de la calzada. Raleas de peatón, el posible ataque llega a la medianoche. Se trata de un comando que días atrás consiguiera los añicos de un jefe de policía, por interpósito artefacto debajo de la cama, previo acierto. Un trabajo de hormiga la inserción de la muchacha en el seno familiar bajando hacia la siesta del jerarca, depositando esos abastos, y él encima de la munición, próximo a repartirse entre los suyos. De inmediato una impresión refleja, y segura detonación. 3/ Bombitas de noche, fungibles, calóricas -filisteas: dan su punto en esos progresos del tranco; 2001 y de nuevo abiertas como barrigas de batracios (auto, asfalto). Ponen lumbre en mi talante decenas de bichos aumentando su ciego: un fino en el callejón y hacia otro (uno) más recóndito. Allí, diversos lamentos sueltan la lengua, desdicen y acomodan una petición lista para servir. El bicherío, encandilado, reconforta. Pies yendo del sigilo a la epilepsia, diezman imprecaciones contra el muro, vencidos los terrores del invierno (bien) y bien, ya incestuoso. Cosen así la brea entre las muelas, digieren sin dilación los remanentes de la fiesta; loas y asenso a la trituración. De hinojos ahora alcanzan con detenerse y poner fin a la sospecha del residuo. Es alimento, doble cocción de los fluidos, inmanencia de los pies quitándolos del medio. Las bombitas en su cóctel de mercurio, son paupérrimas bajas de los zócalos; allí buscan, y encuentran seguros quilates en sus reservas. Lo mismo se agravan, enferman. Tener cuidado: en casos más graves, diplopía; también hipotensión, reacciones cutáneas, depresión respiratoria. Coma, raramente. Y apnea en el sueño, miastenia severa, ausencia de estado anímico. La continuidad de todo esto (los bichos no suponen desperdicio) no debiera extenderse dos o tres meses. Aunque en determinadas situaciones será necesario alargar el período de tratamiento. Laboratorios Lwów. Riapuzuk, widzenia, miasto dzienne. Después emergen gruesas estacas negras cubiertas de musgo, verdín en balanceo junto 1966 al movimiento de las aguas, donde antes se conformara un puente en medio de cercetas, modelo común y pequeño de palmípedos lituanos. Y allí, formando pasarelas de mujeres en torno a un fondo de canoas, pervive la exacción de un huerto de manzanos, y las redes de los pescadores ahora cuelgan como mármoles en aquellas estacas. A través suyo un viento suave eriza la superficie del lago, estropeando la fiesta durante un raro santiamén, mientras un grupo de aves sobrevuela en círculos cada perímetro de la helada. Cuando se trata de pájaros acuáticos la espera tiene su recompensa: en una pata encontramos un anillo y dentro de él, escritos, cifras, signos de alguna estación científica en un país lejano. Las aves hundiéndose contra el doblez de una hoja oculta en la cabeza, estableciendo pausas en el aire, ajenas al litigio. 4/ A partir de sí misma, la oscuridad se traslada al texto y al tipo de letra, privada de sentido y luego 1965 vuelta gradual hacia el principio del grabado; los epígrafes en bastardilla; nomparell: el orden sencillo de las cosas, incluyendo en una suerte de fiebre el concepto de las cosas reunido en el grabado. Estaba escrito. Ríos de pronto vertiendo sangre; una invasión repentina de anuros; la velocidad de los mosquitos en su trampa de succión; el ganado corrido por la apetencia de las moscas o cualquier plaga social; de inmediato, granizo; langostas sobre el climax del sorgo; más granizo y luego tres noches consecutivas inclinando los ojos a la tierra; y todos los primerizos expulsados de su faz, dando calibre a la commedia. Lamentos se oyeron, porque no hubo casa sin una persona muerta. Pues, obviemos ese pasaje: quod erat demonstrandum. Mientras que los antiguos asertos insistían en la objetividad de los hechos exteriores, sin participación del espíritu humano, 1937 la de ellos repone esta dimensión por la presencia del inconsciente (Durozoi-Lecherbonnier); campo de exploración, azar, psiquismo. Y escogiendo la observación médica como modelo de relación con los hechos. De pronto, la iluminación: ese navegante que descubre una nueva costa o el sabio testigo de fenómenos desconocidos. Y claro, también quien hace el trabajo sucio. Los tres abiertos a un mundo que no ha dejado de existir; la electricidad de un evento donde el suelo recoge sus pies a mansalva, ya instalada cierta matriz del escrúpulo afectivo; la vida en ceniza, circuyendo marcas en la piel lejanas, inclusivas al reintegro. Quid pro quo: raro isósceles abjurando ya libre de un cuarto miembro, a pesar de la demanda. 5/ "En el Génesis hay un momento conmovedor en que Jacob dice: 'Y he aquí el olor 2001 de mi hijo como el de un campo bendecido por Dios (Yahvé)'. Esa es Oli o mi Milonga o mi Susana: olerlas es el mayor recuerdo. Esa hija mayor, cada vez que nos visita y entra en casa, lo primero que hace es husmearme. Reímos, y aguardo. Gracias por tu discreta misión". Y en fin, aquí están estos pocos: dará banquete leyéndolos. Mañana en la calle todo el día y si aquello llega irá a recogerlo a la oficina de correos, haciendo largas colas en la que serán dos pichoncitos, porque cada cola de diez tiene unos dos mil años de futilidad reunidos en carne ajena. Jijoja. Luego ruega no se queje: ya lo estarán viciando sus niñas en la casa. Que lo acompañan por unos días sin la cercana familia carnal. Si entiende lo hará con el mayor gusto. Sólo, please, la confirmación; y viene por el camino un libro no titulado Asunción. Con la edad surge el privilegio de verse solicitado por los amigos: ahora no pasa día 2000 en que alguien no le pida una opinión, y convertido de repente en una putilla doméstica, suele acceder. Pero a veces quien lo pide es la persona en sí, de primera intuición, alegato sucesivo de días y horas en transcurso. Y así escribirá alguna cosa, mientras sigue abonando trabajo sobre Eielson, o traducción portuguesa de Girondo, y después, sí, contará con ello. Agradece; inscribe loco entre los suyos. Darle a los pobres pibes de su país a leer doppio rarezas: "pobres chicos: no sabía que te encantaba envilecer a jóvenes estudiantes con lecturas malsanas. Espero sobrevivan el trance y dediquen todas sus fuerzas a la cibernética, que es el presente. El futuro somos tú y yo". Así llama a juntar fuerzas, ya quedan pocos sitios alternos. Algo en Brasil, muy poco en México; en España casi nada o menos; la poesía está más muerta que la calaca deshuesada de sí misma. ¿Entonces, por dónde "conspirar"? Lecturas, donativos, dineros, golpe al mecenazgo, más compra de libros y promoción, etc. En fin, todo toma su tiempo -dice- y jura un día a esa hija suya (de otro) enseñará a bailar gaitas a lo cubano. ¿Chi lo sá? Ruega cuidado, para después la promesa de decir las veces necesarias amor en latín, -no en griego, cosa muy abstrusa-, bien en castellano, sí, pero sólo para que lo diga al oído de ese amigo suyo hasta su edad de siete años. Y que además verá fotos, tantas e iguales a lo posible. Intuye bien una familia idéntica a la suya, en amoroso orden libérrimo, comunidad. Bien: el poblado donde vive y defeca tiene una calle, más bien avenida, se toma el ascensor, se llega al piso 9, izquierda, izquierda, recto, se llega al número 2133, sumados, nueve: al abrir la puerta se encuentra a un hombre sonriente, tiene 2001 en la mano un libro de aspecto sesentón, tal y como el propio hombre; el libro está apenas rozado por las manos del hombre sesentón, claro que apenas, si es que acaba de llegar. Y el hombre tras la sonrisa revela salto, alegría, zapatetas, altura, se muestra eufórico, quién se lo iba a decir: un día tendría aquello en sus manos, y es tal su alegría que ya se confunde, no sabe, para qué saberlo, si tiene entre sus manos las Memorias de Ultratumba de René de Chateaubriand, enviado desde un país cambiado por su amigo, o si tiene entre sus manos a su amigo o las memorias de su amigo escritas por Chateaubriand, o quizás si el hombre al abrir el libro, que pronto llevará varios días leyendo se encuentra con que todas sus letras se han borrado y él tendrá que escribir las memorias de Chateaubriand con su nuevo seudónimo: el de su amigo. Aquél le ha traído la alegría, gracias mil: está en esa casa junto a los suyos, de uno en uno con los otros -y otras- damas chinas, todas comiéndose en respingos. Diagonal, tal vez ese costado, bajo omisión. Le sugiere hacerse de un ejemplar de esas memorias; aún tiene tiempo y es joven. "Qué bruto el papi del romanticismo francés". Después otros: Willa Cather, 2001 novelista (cuentista) usamericana: apenas hoy día se lee (volverá): es la madre de Hemingway, afín a Sherwood Anderson (otro olvidado): todos narradores de línea muy recta, cronológica, limpidez compleja dando gusto, siempre a un milímetro del melodrama pero no, no cae. Y su humanidad entonces se centuplica, porque se acercó a lo lacrimógeno, el nudo en la garganta, sin nudo ni moqueos. Y luego, ahora, eso sí, las cuentas llegan al buzón, infalibles; y se las paga lo mismo, para eso se incurrieron. Qué ganas de verlo. Yace Chateaubriand sobre una repisa que implica, entre sus rituales, "siguiente libro a leer". Primero terminar la novela de la madre del viejo lobo, banquetazo (acto seguido): tiempo al tiempo y todo se andará, faltaba más a estas alturas (bajuras) de su vida. 6/ Polska Rzceczpospolita: un escritor es un obrero productivo. Ende, el modelo de explicación 1972 se reduce a un análisis de roles, límite de los alcances; secuelas; la neutralidad respecto a los problemas lleva al sometimiento: material descriptivo (Löwenthal) de enorme importancia. Una vida transcurre (Kolbe) entre Tieck y Raabe, donde sólo se admite destreza en quien prevalece sobre los recursos. Y con eso darle a la afectación una muerte digna de ella. Pues si la capuchina calada por el otoño ofrece todo eso, el olor ha quedado en la palabra. Así una yema de álamo, parásita y pegote. Después, el musgo a instancias de un demo y verdes en partículas; por ahí resbala también un ciclo geométrico, los movimientos de cabezas cuando alternan ritmos circadianos. Bien, aquello se sostiene en vilo, toma huelgo, respira de nuevo; una mano oscura colocando con distancia -práctica- que se ve y practica de continuo su quehacer. 2001 Tiembla por él. Por su existencia y futuro, alabado. Mantenerse frugal y remoto, bajo refachimento final, de cabo a rabo y por la espiral del rabo, de vuelta al cabo. Una alegría spinoziana, surgida del deseo de la virtud, de la razón rigiendo pulcra hacia la necesidad, conforme la naturaleza o algo así. Le aguarda arduo camino: no lo dejarán vivir, hasta aburrirse del gesto, en paz. Entonces reunirán silencio bajo la luz de una lámpara, fueran por igual número sus remociones. 7/ Los pueblos blancos se encuentran en el estadio final, sin importar qué tipo de teorías fijen 1935 su decadencia. Esa fisión ya es palpable, menos imposible: aquí rige la segunda ley de la termodinámica y el nuevo poder está ahí, la mecha en su sitio, sea consunción del átomo o espita de fuego, desinteresado del mecanismo sólo porque produce, contrario al raciocinio. Ya no se tiene realidad alguna, ni posesión, ni cualidad del instinto: hay estómago vacío en ese círculo de recelos del ciudadano de a pie. Zôon Politikón. Hasta ahora no presenta batalla en ninguna parte. Niágara para ahogarse en la bañera; Constantino alocando clavos en la cruz del príncipe. La paz en su cincha, embeleco, y ya antítesis, pase ahora de largo. Blandengue, contenido, evitando así 1933 el peligro, algo de ello velada la pauperización. En eso el aislamiento resulta más evidente, aunque (claro) siguiendo con él, más esmalte y barniz. Del cernícalo duplica el grito en el cielo, entre cercetas, ya sumando nuevas cifras a viejas intercesiones. En resumidas: Kleist no vivió lo suficiente; nunca. Drittes Reich for out. Nunca. Y así levantaron su cabeza de puente en el Este, y tras ello, de lo mejor evaporándose. 8/ Oblicuo, con besos; towering con seis pies de silla que talla una madera y dura 1988 (rubia) de guatambú, en llamado Paraguay. Ella tiene un aliño más de oro disponible ante cualquier acabado natural; y ese modelo del grano, con marcas pequeñas. Cierto. De vez en cuando grandes, semejante a besos. Entonces la silla es mano, frotada a un liso, final del lustre de satén (y otro rasgo suyo: no siempre acaba sencillo como cristal). Él asienta y posterior ante-como se encadenan con 5/16 cuerdas de cuero, sólida del diámetro u obtenga por fin textura; los olores del cuero aquél, 1797 cuando se utiliza mejor la silla. Se siente y huele. Preside: mostrando se piensa rey de la serial. "Estamos desarrollando modelos de reina; modelos de empeño". Así su majestad ofrecerá pliegues en el marco, y luego apenas ya delgado, más estrecho que mayor, un rey. La silla de empeño, de alguna manera será una cimiento de la parte posterior, del punto bajo. Más tarde una especie de casa Wolfe (Rudolph 1921 Schindler, 1923), de pirámide invertida, ganará toda inserción de mixtura en cócteles de hierro, donde perfiles normales irán soldando a pie juntilla una fila india de remaches, tras monteras de placas y madera laminadas; o bien alerces.Tres o cuatro protuberancias alares; apenas quedan muy pocas: si se observa desde aquí ya todo está construido, imágenes casi imposibles, excavándolas igual un arqueólogo, con pala: a ver si rescatan cosa alguna del paisaje, color marfil de homogenous. Variedad de aplicaciones para muebles (diversos elementos); adornando (las cocinas, almacenes; están paradas); construcción (paredes, puertas, escaleras); insolación: phonic y térmico empaquetando (plegable, cuando reutiliza); carretes de sirga disponibles en pies y avanzando de a poco, a petición. Esas 1984 aplicaciones, ayuda del suelo, muebles, montaje, material para techos, dicen algo de su fibra regular: capa de 1,5 milímetros; 2200 x 1600 milímetros; 2440 x 1220 milímetros (talla). Aspidosperma polineuron. Árboles por agudos, en más de un estrato. Y emergentes, si con ello fuera necesario internarse en el remozo de un combate. El gametofito se alimenta en el megasporo, y las hojas liguladas, los tallos polistélicos, ceden importancia ante cierta tecnología flotante. Y bien: existe una alternativa (continua) entre dos tipos de frondas: el primer grupo, aquellas en blanco y negro, bajo un sistema abierto y menudo, consiguen todo en un sólo punto conocido; y el segundo, fuera siempre de secuencia cronológica, igual, aunque en orden cerrado al dolo de los faustos. De existir un mecanismo entre ellas, no siempre sería bajo el reflujo de los amos. 9/ Paréntesis en la explotación: 800 mil hectáreas aún restan de bosque nativo; cosa irracional 1995 lleva al hatajo hacia un camino sin retorno. Rollotráfico. Servicio Forestal Nacional, y demás popes de la frontera. Intervinieron camiones, sacaron carga, varios transportes, amén. Cuando se entraba a los aserraderos, se molestó a mucha gente, y es así: todo se vuelve un borde seco tan activo. Además, en Curitiba hay versión guatambú paraguayo, segado en kilos como si fuera brasileño. "El estado de Paraná no tiene más guatambú" (Folha). Mientras la Ley 200 ata de manos y toma sanciones anuales contra funcionarios y agrotóxicos. Cristo Crucificado, en una sola pieza de guatambú, 1902 obra del tirolés Leo Moroder (Catedral de La Plata). Tallado íntegro por él salvo los brazos, con su cruz de roble de Eslavonia, ahora reza, ora, absorbe su minúsculo don; será porra verbal hacia todo costado e sitios. Poezji: vieja permuta para demasiados epítomes. 10/ Misa mayor por la mañana. Paseos, afternoon; tocan piano a dos manos. Ellas 1965 y sus cananas bajo un sostén regio, después de bruto entre las ropas. Levan romanzas y más tarde vida concentrándose pálida en sus sueños. Esa sala donde drena la oscuridad a chorradas, quita ya la vista y todo sermón, cualquier inmediata pastelería de flan chino, más copa de Larios. Muy pocos domingos después, alguna de ellas se irán yendo para siempre. Y la cena, tras pasar la cena, y el trapo del polvo sobre aquellos tálamos de níquel, donde ahora se recuestan con sus vestidos ajenos a la moda, delante fotografías. Al cuarto de sus padres, esa certeza plena de los guatambúes reunidos 1970 en un dosel de raso, junto a cobertores de piel leonada. La rara somnolencia de un padre afeitarse, niega de improviso todo fundamento. También en ellas esa hoja de fígaro (stainless steel) estará abriéndoles surcos día y noche, a la luz de novísimos movimientos. Concédase así la pausa en estos y otros enviones. Líbralas de ellas. De la aerofagia, de próximos desgarros. Adluego, niños de Maeterlink ya reposan lejos 1972 de los autores muertos, simples formas nunca leídas, cachando los ojos en doble pestañeo. Allí pensó, al sentarse a la mesa: con el luto no se tiene gana de nada. A través de aparejos vacíos de guante, la acetona yendo del relevo al relevo de prueba, en su apareamiento de píxeles, y delante suyo un frío sacudiendo cabezas, pies, ojos en su sombra, enzimas, tanto como agua y creolina, donde existieron apenas bienes raíces. 11/ Rescató esa imagen del olvido: el concilio acechando la bocacalle en silencio mientras dos hombres 1965 apuntan al zaguán con una bandera blanca. Aquella se destaca intensa bajo el polvo ocre, sobre el blanco a la vez enlucido de las paredes. Semeja encenderse todo cuando ondea, vibra en el aire, en un efecto típico del espejismo. Asistencia en la alucinación, al cabo de muchos años jamás vividos; los acordes de "La Santa Espina", el Jarama, descuentan la bandera del panegírico ahora chusco, cegado, por amor a un Jehová con lágrimas en los ojos. No era una bandera sino una capa de brega. Se sirven un vaso de Fefiñanes, apurado a sorbos, cuando entero filman la estampía, el regreso del novillo a los cabestros y al sindicato único de mayorales. Boyeriza. Trifulca en la camisa cuando se prende fuego hasta la hilada. Un chico enmaroma la ristra en el cuello animal, mientras aquél entiende de desobediencias al hilo, 1966 girando sobre sí mismo al modo peonza. Tras primeros estampidos, la bestia corrige su carrera en medio del camino a las esquilas, con gran empaque, y desaparece con otras desde cualquier campo visual. Boinas, calzones de pana, mandiles y blusas, junto a la sangre en la comisura del novillo; público elemental. Intentan restañar la hemorragia, pero aquél sigue con su agonía concéntrica, en sus trece, luego de arrancarle la cola para el señorito de sombrero cordobés y cigarro habano. Hermoso en agosto, el paisaje de la sierra de Yeste; 1963 la comarcal 3.212 serpentea en medio de los bosques madereros, el agua azul del pantano de Fuensanta, baja, bordea la orilla, regresa a escalar, detrás de los pinos y el llano. En tanto, los alberos promedian esos espartizales, a cubierto de la ruidosa ola turística; del cielo maná en el perezoso país del verano, a pesar de los cien mil vehículos vadeando la frontera del Perthus durante el último fin de semana (de paso, requisas). Franceses, belgas, suizos, alemanes, eslavos, se reunieron para ventilarse como saurios en un bautismo de brebajes, bajo consuelo a la generación de los suyos. Y chinos, gitanos, sefardíes, siempre lejos del radio de apreciación, fueron también prevenidos. Sikh de turbante azul, sellando con su mano una que otra boca, y floja. El recato civil en los Reinos Taifas; la madurez a costa de indispensables errores. Por lo que Swedenborg se refiere a la afección; la tendencia del hombre es más 1848 abstracta: habrá un intercambio entre hombre y mujer, darwiniano: el trabajo científico en el suave sobrepeso de las caderas: formando estribillo con sus lamentaciones. Es así: "Para entender a Balzac primero se debe volver a Swedenborg. Se empieza con la Séraphita y se sigue con El amor conyugal". 12/ El corazón del desierto de Judea: rocas, no de arena, allí se encuentra el pequeño poblado de Arad, 1967 núcleo bestial de cabras de monte y de serpientes. Bajo de estatura, igual los árboles de olivo de tronco nudoso, avistados al norte de Jerusalén, ciudad de origen; está hecho de un solo bloque. Se recorta de una manera -angulosa- si fuera una roca, pero asoma una mirada intensa. Sentados a conversar, ante las cámaras de Canal 22, en el pequeño jardín de su casa, lleno de plantas, enredaderas, un verdor que trata de ocultar el sitio donde converge el desierto. Sólo un dato traiciona esta ilusión: la luz implacable. Existe una razón familiar y una de perspectiva. La familiar: grave problema de asma hace algunos años y los doctores recomendaron ese aire particular de la montaña del desierto; su enmienda. En cuanto se mudaron, descubrió la vida en Arad: una cierta faceta; no la tendría si viviera en el centro del drama histórico. Desde ese lugar pueden verse sucesos y situaciones a cierta distancia. 1969 Nostalgia de las sombras de los bosques y colores europeos, si estuviera de alguna manera sobreimpuesto en la región. Hay una relación ambigua con la luz; casi deslumbrante. ¿Lo que ama y lo que odia de esta luz del desierto? El desierto es la cuna del monoteísmo, no hay sitio donde ocultarse. No se puede vivir en el desierto y creer al mismo tiempo en pequeños demonios. El ojo puede verlo todo y esto no ha cambiado desde la creación. Tierras en las que hay sombra y nieve, bosques, ríos, lagos y densidad de tiempo; extraña esos intersticios de los cuentos que escuchaba de padres y abuelos. Sobre piedras que se ríen de los políticos. Comienza el día con una rápida caminata bajo cualquier clima, muy temprano, antes de que salga el sol. Durante treinta minutos eso ayuda a poner las cosas en perspectiva. "Por siempre"' o "Por el resto de la eternidad" o "Nunca"', dicen, y así las piedras del desierto se están riendo del nunca de los políticos. El nunca del Medio Oriente significa entre seis y siete años. El desierto ayuda 1974 a dar un sentido de proporción sobre los sucesos actuales. El lenguaje es el más burdo de todos los instrumentos polifónicos. En algunos aspectos de la condición humana eso no es natural. No nacemos diciendo: "Me da mucho gusto estar aquí". Nacemos con un grito y no hablamos al hacer el amor. Emitimos sonidos, no palabras. No morimos con la famosa (última) frase; en los momentos más eléctricos de cada vida no usamos lenguaje, sino sonidos. De hecho, si pudiera describirse el tema principal, en una sola palabra, sería la familia. Donde hay familia hay incesto, en clave potencial; lucha de tabúes. Así simpatizar con el enemigo es una especie de tabú. Entender al rival, sus puntos de vista, un conjunto de atentados en tiempos en el que la historia tiene la atmósfera de una marcha militar. Todo se hizo de cara al puritanismo judío: el mismo reto no tan sólo de cara a la religión sino a las ideologías. De todas maneras subyace un canal de compasión que no es usual. En este sentido, se encuentra más cerca de Chejov y no de Shakespeare. El enfrentamiento de lo que es justo y justo. 1975 Una tragedia se puede resolver de una manera shakesperiana, en la cual la justicia poética flota sobre una tribuna llena de cadáveres. En la conclusión de una tragedia de Chejov, todos están melancólicos, desilusionados, destrozados, con el corazón roto, pero vivos. Jean Claude Carriere: el gran drama ocurre entre dos fuerzas igualmente importantes y poderosas. Si el poder está nada más de un lado, no existe drama. El escritor como el detector de humo del lenguaje. Recordar: la fábula de Kierkegäard sobre un actor que gritó "fuego" en el escenario y todo el público aplaudió y exclamó "bravo". Eso ocurre algunas veces, y sin embargo, cuando el lenguaje se posiciona la urgencia y el deber de gritar, se unen para siempre. 13/ El agua tan transparente; puede verse el lecho de piedra hasta una profundidad de veinticinco pies 1824 (¿cómo será el paralelo en metros?) remando sobre ella, se perciben marcas de percas, peces de plata nadando juntos a una pulgada. Primero se distinguen por sus bandas transversales, ascéticas; una vez en invierno mientras se abrían ojetes en el hielo, lucios en la orilla estuvieron dentro de un cinturón de piedras; otros, haciendo forámenes con que incrustar una vara de abedul más larga, con el nudo ya enhebrado en la perilla del mango, o tirando del hilo por todo despliegue. Algunos comprenden que no tienen fondo. En él no existe ni el menor yuyo, tal vez una o dos water-target, una planta cuyos tallos y parte de las hojas cubren aquello con una gelatina 1827 sin equivalente en español. Línea blanca en suerte de ondulación dejando al lago en creciente descenso, atribuido a los meandros más profundos. La temperatura del Boiling Spring, el mismo día era de cuarenta y cinco grados. En 1846 él solía poner un balde lleno en el sótano donde cabría de suyo todo el frío de la noche y se mantendría en la misma calina durante el resto del día, mientras no se almacenara algún gusto extra de la bomba. Sargos, un trío de anguilas sin cable a tierra, leuciscus pulchellus, peces cuyos tamaños son el único título para su fama ya delgada. Desde un bote se puede percibir, peccata minuta, el fondo alrededor de cuanto sinónimo barato pulule en las arenas. Allí anidarán escarchos, y de nuevo percas, pero jamás lampreas, rémoras (llamadas suckess), donde antes había rastros visibles del paso del hombre delante de una superficie irregular. Tales, por relieves, constituyendo al fin el balbuceo de un monograma. El bosque nunca estuvo tan bien colocado, y el agua lavó su costa lo mismo que miles de años atrás. Ahora existen pequeños círculos 1844 de tierra virgen. La madera seca detrás de su casa completó el combustible. Después, en alquiler, una yunta de bueyes (O Cebú) con lo que pagaría a un hombre para alornar la tierra en eras. Más tarde: once fanegas de habas, dieciocho de papas, cierta exactitud de arvejas y maíz dulce, ya que el amarillo y los nabos llegaron tarde. Al pie de la letra los edictos de Arthur Young: con unas pocas varas de tierra, al igual que cualquier farmer de Concord en ese año. Así los bueyes y los hombres intercambian trabajo, aunque los primeros solían ser favorecidos, debido a su falta de contribución al nuevo esquema monetario. Seis semanas en total, y no fue juego de niños. Peor aún las naciones, conforme su ambición de perpetuar la memoria de acuerdo a la cantidad de piedra tallada. De lo contrario, todo intento de grandeza sería un episodio de inmediación a la vulgaridad, más Tebas. 14/ A regaños traída, impasable, numinosa, hasta los dientes armada (tiene año y medio), viciosa de puños 2001 asida entre cuatro cardinales en los puntos sueltos de la manga del padre. Hablaría creole si supiera cuán oculta está esa jerigonza en las paredes del estómago; léase lo dicho: bello refugio Goose Pond a medio camino de casa. Demasiado común, notable entre las aguas ya gemelas de un lago mayor entre esos lagos. Estaba a doce o quince varas de la orilla, a treinta o cuarenta metros de profundidad (Sudbury, 1849), además de una mañana donde el hielo arraigara en un viejo pino amarillo. Señales del hacha al agujero y en el extremo de éste, un bicho. Así su ojo puesto en él, regional, tercia entre dos o más personas; alivia la chicharra a la rabona, prescinde de aquellos a los que observa común, y de nuevo volviéndose amplifica la lengua, la entrelínea renuente a una serie de caracteres. Semejan ramas todavía fuertes bajo el flameo de la superficie: vermes acuáticos en movimiento, zunzún, catingas en simulación y agitados sobre ellos trazando opciones del retablo. Luego piensa en voz alta: suelta esa niña. Ya es hora, si se mueve en la fijación de un fotograma. El suck detenido en el fondo de un siglo bajo vaivenes de animales, es limen et fango. Endurece. "Posada de las caravanas": cúmulos 1965 de barro en la gama crema de polvo; al uso se ha perdido todo relativo a los andrajos bíblicos. Larga cesura en el rostro, donde afina el tiempo. Y aquello relativo a los andrajos bíblicos (de nuevo) ahora calándolo en las entrañas; y asimismo poco, micronésimas de nada, la baza del polvo antes del polvo al polvo, etc.; huevo huero, y ninguna otra cosa. O fuese una sola: niño o niña; fuese idéntica redondez, presunta, dispuesta a estimaciones. Otra: esa niña al padre en imperfecto nombre, dándose por aludida. Lo nombra igual; clasifica; siquiera cuando lee ese libro jamás llamado Asunción, y claro, mucho después de esa jocosa sentencia a la usanza habanera, sofística, capciosa, a quien corresponda especie suya cargándola a sus espaldas. 15/ Trámites, otros trámites: cesión de tierras. "Ya estamos pisándola", lumen, visión estroboscópica, brillo 2001 personal de Jasuka. Seis mil hectáreas Valle Arroyo Cuñapirú, reservoir. Ahora en más (Mr. Dibbern) dando pasos legales necesarios para la transferencia de la propiedad aborigen, antes Celulosa de Argentina. Desde hace ciento cincuenta años: agricultura itinerante, caza, pesca, recolección, producción y comercialización de artesanías; la practican. Kaaguy Poty, Yvy Pita, Santa Teresita, departamentos General San Martín y Cainguás, cincuenta y dos etnias guaraníes sobre ruta provincial número 7, mbyá misionera, todos stretti en la sala Joaquín V. González, edificio del rectorado de la Universidad, donde comenzara allí la certificación, su proceso de acuerdo a las leyes pertinentes (Miss Dibbern) bajo normas de manejo de la ley de áreas naturales protegidas. Allí, cementerio indio en los contornos de cuarenta familias, the Agustín González, Mariano Benítez, Juan Castillo: "llevamos buenas noticias a nuestras comunidades"; porción de territorio al llenado de vasijas 1992 en el monte, la rapiña de cenizas, ashes to ashes, pra regüeldos del suelo. Municipio Ruiz Montoya, en él residen desde ciento cincuenta años -allí: ahora tendrán nueva, vieja parcela hasta donde viven salpugas, insectos himenópteros. Axé-Guayaki: darle adiós a ese alijo de tareas de campo, amén biodiversidad; y aquellos, en su voluntad de cuenta regresiva por interpósito Equipo Nacional de la Pastoral Social, un nuevo colmo. And your benefit. Pase la letra chica. Sea fácil. Que cada lector responda con cuidado, y persevere en aquellas celdas (abaciales) de las minorías. 16/ Cuando se entra allí por primera vez se sienten todas esas cosas, no se recapacita sobre ellas. 1998 Es un lugar silencioso, acogedor. La luz ambiente, las sombras se sienten, también aquellas deslizándose sin hacer el menor ruido, semejan peces abisales. Del lugar una fosforescencia aprieta con lengüetas el terror en las cisandinas. En el recinto, por fuera y por dentro, el agua se escurre y pronto el escenario vuelve a su inmanencia, dejando allí alguna cosa insustancial. El ojo, la carne, la sangre, pasan; destilan. Sólo un espejo fijo conserva sucesiones de luz, en medio de la oscuridad ya se anula y esfumina el proscenio, los quilates saliendo por el vano. Una luz concebible por Vermeer, cuarteando el celaje del crepúsculo, justo en el instante donde nadie propone otra cosa que no fuese poesía. En ese núcleo apenas asoma el corrido de unos tachos de basura, o bien la ganzúa de toda cicuta adherida a los cordones de la senda. El musgo 1997 y el verdín serán la apoteosis de toda sátira. Múltiple borneo, y luego gritos perdiéndose en agudos y lejanos, o como diría el urbanista francés Auguste Perret: "valiosos, para otros momentos que ya fueron". 17/ Se debe apuntar, en principio, dos o tres noticias por boletín, todas diversificadas, 1999 y de acuerdo a la importancia que se le otorgue en su momento. En todos ellos se leen primero los títulos y luego el desarrollo de la información. En la Síntesis (a dos voces) (ellas) yendo al grano con las noticias. Podemos decir que no tiene una "definida" jerarquía a la hora de la e specie. Es así, a modo de ejemplo, en el boletín del día miércoles 3 de febrero, de las 9:00, se distribuyen en un informativo estos temas y en este orden, siguiente: choque de un automóvil donde viajaban militares, con un caballo, a la altura de Los Hornos; declaraciones del secretario general de la Presidencia sobre la reelección; reunión del Consejo Asesor Pesquero con funcionarios distritales; crisis del sector en la provincia. La información termina con la temperatura y la humedad. En las noticias de la hora 9:30, los temas son éstos: reunión de los legisladores por la crisis en Brasil; suspensión del ascenso; declaraciones narradas del juez de la causa; pericias por el crímen de la sexagenaria en City Bell. Estos temas, así como los que se esbozan en los demás boletines, no necesariamente forman parte de la Síntesis de la hora 10. Veamos. Ley de Migraciones (debate por la modificación de la norma, en forma de texto breve, directo. Repercusiones políticas); crisis brasileña: desarrollo de las distintas variables de la crisis en la provincia y en el ámbito nacional. Se analiza la reunión entre instituciones 1999 con la Cámara de Diputados. Referencia al Comité de Crisis; ampliación de los efectos en la industria automotriz; ciclo lectivo 99: quejas de sectores docentes agremiados por incumplimiento del Fondo de Financiamiento Educativo; audio al respecto (30"). Además: estafa a turistas que viajaban a Cancún, contra la empresa Staff. Luego, otra estafa: esta vez con tarjetas de crédito mellizas. Audio de Sandra G., titular de Asociación de Defensa al Consumidor (20"). Tratamiento en el senado bonaerense de la regulación de las agencias de seguridad privada. Reunión del Consejo Asesor Pesquero (reiteran la convocatoria al encuentro con autoridades del área distrital). Protesta de vecinos de Castelli por el peaje en la Ruta 2: desarrollo de las diferentes posturas: los vecinos, la empresa ad hoc. Etcétera de audios con el intendente de Castelli (30"). Después calco de la noticia del choque de los militares con un caballo en Los Hornos. El mismo texto. El equino falleció tras horrible agonía. Ningún relinche. En este tramo aparecen noticias deportivas: la violencia en el fútbol, probable suspensión del ascenso, más citas de juez competente. Comienzo del ciclo Bielsa: anuncio del partido Argentina-Venezuela; la situación jurídica de Racing de Avellaneda. Ante el proyecto de reforma de la Ley de Migraciones, el presidente niega xenofobia. Seis minutos: cierre de noticias, y a continuación temperatura y humedad. Registros actualizados. 18/ Además del capelo, y el traje femenino más una polonesa, aquella se compone 1901 de un corpiño color azul, también mandil de unos pliegues casi blancos bajando una rigurosa capelina sujeta con tirantes cruzados. Así, así. "Te", igual longevidad; "Sho", virtud. En esas dos bandas de cuñas se explica el centro de la escena. Su objeto de adoración, envuelto en una pieza de brocado tibetano, sumado bambú, el olisqueo cimarrón, après outres proporciones de mimbre, dan la medida de la Boda campesina de Brueghel, si no fuese tan severa la cita, reunida en millones de miradas similares, preadjudicadas por la verdura cultural del 67, año después de Godard, Jean-Luc: sería demasiado. Lente sociológica, 1968 ausente de sí en instancias de primera mano. Yerro. Ahora repiten la pasarela, se distraen bajo el destello que refrendan las pupilas de los comensales; una elección venida de la fatiga. Las flores de loto ya renguean al borde del priapismo. Méanse, los lienzos (de Brueghel); pesan el cuajo con su vianda ambulante. Muy sencillo el collage, apenas si ponen la vista delante, cuando los anuncios diezman esos trazos de bala de goma. La virtud está en la longevidad y dista cantidad de sus términos respecto de aquello. Estiman la errata: "Te", virtud; "Sho", longevidad. La dislexia sucede entre definiciones. De tanto en tanto irán vestidas con traje regional: birrete mao, pandeado, similar a una cofia holandesa. Esas mujeres naji despachan su colmo sobre las espaldas, dejando mensajes en hojas de papel azul sujetas al porche. Comen. No esperan respuestas. Y comen: castañas al agua, chorizos, embutidos de invierno, pasas de higo tras baño de almíbar; tacos de grasa de cerdo; bien aquello completa 1970 el sulfuro de las tripas. Gustarían de amarse a veinte mil li de distancia, porque ahora con la estrechez no alcanza. Adecuado darles cáñamo celeste, para la vesícula; raíz de orquídea, fuese la migraña; cepas de sarandí, por la glucemia. Aunque también algún yuyo, menuda marca del liquen, la entonces casación de sus trompas. 19/ Narciso, convertido en flor, allí donde está la mancha amarilla de un dedo que señala. ¿Acaso 1920 es otra cosa un abrazo cristalino en la fuente? Peligro de polución, la sodomía. Aceptamos por urbanidad el valor enemigo -equis- de la cosa cristiana. Vivió años en Huismes, alrededor de Chinon, en la franja de tierra que hay entre el Indre y el Loire, cursos de agua dando apellido y nombre a esa región en pleno funcionamiento de alisios. A la cápita él, para ese enigma envuelto de Ducasse. Después el eco traía desde el estanque el sonido irregular de una bordeadora. Dio la vuelta a la casa, subió corriendo la escalera que conducía al porche, en el que oreaban semillas de alcaparras; las tablas del pasillo gastadas por tantos años de uso continuo. Echó un vistazo al vestuario; narciso pleno, cubierto por la escarcha de los coronados. Fuera ello, quiasmos. Lejos de encinos, oropeles. Parió su Rubicón acorde poderes o detritus; esculpió la maleza del nervio taimando la redada. Eléctrica, otra ojeada, ninguna doma en la crujía, defenestrado; compás ternario, movimiento moderado y la consonancia del ritmo, en esos chicos. Ante cada polka sumiéndose a derrames, donde afinarse la inquisición en todo castigo y demás alternancia. Dánaes de pronto convertidas en pin-ups para ese fanal habsburgo en el insilio de una llovizna de oro. Y cada vez menos los ajuares ordinarios. Caballete, paleta, pincel, lápiz, retornaron al linaje impresionista. Más tarde empleando tacos, masilla, cuchillos, colores en la previa así 1950 licuados; y cuanta pasta sólida mezclada con arena, cristal, y vellones. En medio de él (esa) no supo lo que hizo. Luego de un margen miró lo sucedido entre sus manos, mas todo llevó al marchamo de la época. Añil, si fuese secuencia de un rito; índigo mood sinfín en vía muerta, aparte la paleta. Lamparones de piel donde antes hubo enchastre y biografía, abundante blanco. 20/ La ventana ciega era la única de su género a la redonda. Engrifada. En ella 2001 podía leerse la siguiente recomendación: "Levantar una piedra para dejarla caer sobre los propios pies". La impresión que causaba provenía de una falla de receptividad, porque las manos que la abrieron y cerraron pertenecían a personas distintas. El sol se reflejaba allí pero la luz que la iluminaba no se apagó, más bien fue tragándose a sí misma por cantidades. Región de Bohinca Bistrica, donde se colocaba ese hostal de fenestras regulares, para no pasar una noche más al raso, tirando de los dogales del animal, hincando las rodillas al cruce de cuanta señal de luciérnaga aparezca. Y siquiera estaba lista la comida, ni el forraje. Animal y yo, inscritos 1996 por la consunción -pero ante panorámicas peores, buena ésta. Una ventana quitando esas sobras al paisaje y aquello de intoxicación adicional de los lienzos (léase "cuadro") al remedar cierta impronta. Así se puso en órbita el temblor más sustantivo nunca admitido. Y no son productivos los sucesos ajenos, sin la adecuada preparación. 21/ Al igual que la yuhina formoseña, la urocissa caerulea es una especie endémica 1955 en la periferia de Taipei, también conocida como urraca azul formoseña. Este pájaro ha sido el tema de muchas obras de arte gracias a su majeza y postura. Ke Wei-kuang realizó frescos al óleo de dos aves de esta especie, mirando a través de la niebla en un bosque definido como espeso. Ke guardó su deseo de llevar consigo una urraca azul, cuando vaya de excursión al Yangmingshan, downtown del gran municipio. Dado que esos animales tienen largas colas, a veces son llamados "muchachas montañesas de cola larga". Ya Feng Yi-Chung encontró este año bandadas de éstas en las matas, balanceándose, pero a un tris de quietas y mellando en la acuarela. Sin embargo, nada se compara con el faisán mikado, el más elegante de las aves endémicas. Algunos proverbios chinos conducen a tres mensajes parientes de esos animales: "los patos cruzan el río", y así alegar cierta cosa sobre el tedio; o: "los huevos del pato tienen rendijas", diciéndolo todo sobre un secreto a resguardo; y luego: "pico de pájaro y cadera de vaca", donde se insiste en que el ingreso no alcanza para el gasto. De todas maneras las aves hacen frente a cuatro 1954 grandes crisis: la destrucción de su habitat; la contaminación ambiental, la amenaza de los furtivos y la inclusión de especies extranjeras. En ellas, infusión débil, azul, ya urbana; con ellas, la expresión al agua, azulenca, ave mixta colada entre los ábsides del templo de una casta. Prosapia, en ella beben incluso los abstemios. La simulación mitad camelo, en torno a esos límites naturales. 22/ Siendo un adolescente, en los años cuarenta (tempranos), libros de textos ingleses 1990 de la High School secundaria recogidos con la helada de Roberto, lejos suyo de una poesía moderna o un tratado. Tuvo que mirar a otra parte para descubrirlos: modernos que interesaron, aunque en ese entonces helaba. Un premio en High School secundaria, una antología de Louis Untermeyer de la poesía británica del vigésimo siglo y americana, contemporánea. Poetas tales que comenzara a leer con gran empleo, en biblioteca, y desde entonces encendido, podría conseguir sus manos. Letal: le ayudó como estudiante de poesía a comenzar con el contemporáneo poesía primero, y después trabajó su parte posterior de la manera con historias. De algunos profesores introdujeron poesía a los estudiantes a través de textos como Beowulf u Ode de Keats "en una urna griega" y cada uno sentando formas, siguiéndolo a él. Interesa aquél: leyendo poesía 1992 contemporánea primero. Piensan la manera de comenzar. Leyó castañas por Tennyson, bronceando y Rossetti: trabajos sencillos. Gozó de éstos, pero no; determinado deseo de escribir poesía. Hasta que descubrió la experimentación: con lenguaje en poesía contemporánea, eso. Comenzó a emular a estos poetas modernos. Se parecía mucho a él cuando primero empezó a leerlo, especialmente Stevens, apenas sobre todos cuando encuentran poesía moderna. Su poesía ahora, también. Era diversión que trabajaba su manera en él, e intentando desconcertarlo todos hacia fuera, laberintos por lo menos de Wallace, proveyendo programas de lectura para jóvenes imágenes. La gente bailando alrededor de los tarros encima de las colinas en Tennessee. Sea una manera de conseguir tal poesía, se pregunta cómo descubrió a poetas (Stevens) durante el High School, secundaria. ¿Quién era su profesor preferido? ¿Él o ella hizo con poesía que recuerde ahora lo mejor posible? Bien, tenía una profesora muy agradable; nombre era Srta. Klumpp. Ex reservista, de enfermería, provechosa "en conseguirme un poco más allá de la poesía en nuestros libros de texto. Mis padres también conocieron a un profesor de literatura en la Universidad de Rochester, donde también había estado profesor mi abuelo. Su nombre era Katherine Koller". Le aconsejó que leyera muchos de Auden, así que. 1948 Y no entendía Auden mucho antes, aunque él se parece a esa dificultad en comparación con Stevens, por ejemplo. La poesía temprana de Auden es mucho más oscura que su poesía última -más o menos disowned- su lírica inicial que estaba en todo lo que ha escrito en cuanto pudo leerlo. Pero siempre agradecido a ese profesor, llevándole al tiempo a la clase de demostración alrededor de los grandes vigésimos poetas del siglo del período, palatino. "Intentar evitar/ las ideas, como en este poema." Dice: "Es posible evitar ideas en poesía, y si es así placeres conservan un programa de lectura". Las ideas con el martillo y las pinzas como era; ideas para eludir en un poema. "Pienso que se vuelven en cuanto uno finge no prestarle atención sobre ellas, como un gato que frotara aquello bien contra su pierna". Una cierta poesía de estudiantes decidiendo antes de que hayan puesto la pluma al papel que escribe en absoluto un poema sobre, por ejemplo, su padre. Que los golpea en la pista. Qué sale a veces un poema narrativo algo fiable. Describe qué sucedió y solicita un programa de lectura; condolencias para ellos. El potencial de concebir el poema como realización del unfolding. La sorpresa de una idea perdida a través de este proceso. Gusto por su idea de un poema sin saber qué saldrá de él. Más, sobre su padre golpeándolo en la pista ("usted está para más, contra mucha gente que está escribiendo la misma experiencia"). Luego, a estudiantes: no utilizar temas seguros, si parecían gravitar en su edad; por ejemplo la muerte de sus grandparents ("tienden a morir cuando usted está en High School secundaria o universidad"), pero deseará por lo menos leer sobre otras cuestiones, no alrededor. Un poco sobre el proceso de composición en términos del poema: tenemos un "frieze de muchacho -explora desde Nagoya". Hay un misterio y ellos, en las líneas, ahora debieran creerle mientras le creyeran. En el libre-asociarse recordó su visita a la ciudad de Chester, Inglaterra: terraplenes acorde su cintura. Un boleto 1964 barato hubo de utilizarse para arribar dentro de unos días. Se ejecutó alrededor de los terraplenes de Chester para alcanzar de nuevo la estación. Con mucho el muchacho no nativo explora a quien impidió el viaje, conforme el tiempo escribía ese poema, yendo hasta la cubierta de estado del imperio. La construcción, porque era un día hermoso, y no dentro, porque no lo hace desde el vamos ni por cuánto tiempo. El elevador repleto de exploradores japoneses y del muchacho con las divisas de varias ciudades; vinieron, una de ellas era Nagoya, de ciudad grande en Japón. Esa cosa ensamble y apenas la tentación devenida automática; algo con algo; más. "Mientras lo creímos -en esa punta- los profesores daban con la figura de la autoridad". El pensamiento peinado hacia fuera en la escuela utilizado como madre, tras peinarse el pelo 1987 adentro, la mañana en que se ejecutaba para tomar el megabus de la High School. Maestros intentado hacerlo simple, alcance de la mano, fuera de gruñidos en su pensamiento. Sobre la ciudad medieval con el frieze de muchacho en Nagoya, porque aprende esto de la imagen para arriba, en una variedad de acontecimientos. Y cierta gente puede hacer cosas en poesía, pero a no confiar en todos entera la hora. "Espero que los estudiantes sepan eso", dijo, mientras rogaba escribieran lo que supiesen, en tiempo real. Hace al sentido de la gente en plena frase. Por casualidad recuerda un refrán donde un joven detalla una muchacha, en la librería de Brentano, y en consecuencia de la "vertical fina del camino"; enseguida apareció ante sus ojos, como después de posarse en un amplio campo quizás de vitolas secas, para esas líneas de celosías o campo, con una descarga en su floración. El gusto de ella por esos pares, cuando cada trazo obtenía de la nada por lo menos un significado. Leal al "camino vertical fino", pensó en su clase sobre el comentario editorial, y en ese "florecer" de convención en cuanto poesía, permanente. Pero ninguna réplica. Así el poema ganó lugar en una colección llamada Himnos y fragmentos, traducidos por Sieburth, para arte contemporáneo. 23/ Puede anotar cualquier cosa sin ser recordado por algo más. Quizás "write", or inscript, 1996 no es el nombre correcto, pero con él siempre se compone. It's difícil imaginarlo: escribir del primer stanza este poema y después proceder al siguiente, y luego al subsiguiente, por una serie de asociaciones. Estas rotaciones y boquetes inesperados y mystifying serán encontrados en todas partes. En su poesía, cómo ellas logran ser realmente? Son una transcripción de su actividad en curso de mind's? "En mí, los poemas se sienten con frecuencia productos de operaciones de la ocasión". Las palabras y las frases dondequiera se muevan alrededor; por sí solas comienzan a congregarse. Puede imaginarlo levantarse desde el centro 1989 de un poema, en cualquier libro de su estante, abrir de él o escoger encima del periódico del suelo e incorporar lenguaje de nuevo encontrado. Él tiene destreza para hacer de estos fragmentos un flujo junto, si fueran una parte de la conversación anterior. Someone's. Más asombroso aún: maneja un poema al hacerse su voz cosa íntima. Stábat mater. Magnificat. Miserere. 24/ Un poema eventual no es una idea precisa que comienza con algo. Frases, 1962 dándose como un paquete de tarjetas, esto es exacto. Él no tiene nada: siquiera por señalar, cuando puede por descarte proferir cosa nueva. Los poetas siempre piensan en ellas. Por decir; ejecutan y se condenan con el afán de pronunciar la misma forma, una y otra vez. Y otra vez, debido a la sordera. That's: cómo trabajan en la práctica. Y algo más, there's también. La mayoría de los poetas ponen su experiencia por debajo de piezas portátiles. Si escriben sobre qué sucedió con las maderas una noche de tormenta, no es probable que incluyan en sus pensamientos un par de pantalones, o los productos de limpieza de discos. Esa forma de incluir tal material extraño, no importa cómo suceda de inaplicable. Es su denegación, para hacer una opción entre cuál es "serio" 1979 y cuál es "trivial". Sus detractores batty quisieran que los poemas pusieran en orden experiencias, mientras insisten en que el messiness es parte del mismo cuadro. Una pelea sobre verdad y belleza. ¿Puede la sola mención de un cerdo asado a la parrilla proveer de costillas el goteo con la grasa, y el alambique, para ser un poema lírico? ¿Para quiénes la poesía conforma un sinónimo de miramiento, o bien decoro verbal? Decir: "el aire de la sal enrojece las mejillas", ¿será traducible a ese sinónimo, aunque resbala, alisa? Anulación. Estos poetas, como pintores primitivos, mantienen visiones a pesar de su carencia. Clare, por ejemplo, rankled sus editores supuestos con sentimientos radicales sobre el apuro 1983 del pobre rural y su anticlericalismo. Beddoes esperaba descubrir la localización exacta del alma con la investigación anatómica. Wheelwright escribió primero atisbando el océano por varios días, hasta que unas pocas frases se formaron, para luego ser notación y marquesina. El título siempre sugestivo, pero doesn't dicen cualquier cosa específica. Encontrarse en las escaleras de un edificio de apartamento con música de radio o un jugador de registro fluctuando bajo cinco vuelos como una mujer vestida en una fecha caliente. Imagen de Niza, piensa. Después los dentistas alegres, dinero-que asen y la lógica de la imagen donde elude. Está sobre una oficina de dentista, sea ese precursor de la cámara fotográfica (fotográfica) con su apertura minúscula, con la cual la luz pase. "I'm quien hace la Asunción"; los dentistas están en el mismo edificio porque la mayoría de los programas de lectura toman todo (I'm) en un solo poema, primero. Así se necesita un contrapeso, 2000 y él no quiso dejar de tener uno. O deprisa en sus pies, too. Las puntas de la visión, temporales, hacia él, parecen estar por todas partes y en ninguno de sus poemas. Las escenas, tiempos, pronombres, cambian de puesto sin un alerta más leve. Supone, en vez de preocuparse donde está (ought) mucho después de haber seguido a esa mujer joven en la calle. Si fuesen animalitos, la indirecta caería por peso propio en el macadán. 25/ Las siluetas nuevas (¿las viejas identidades?): eso viene de las Escrituras hacia 1961 la etiqueta, y lo definitivo del lavadero con algunos lavados. ¿Los niños han estado jugando el stickball en la calle? ¿El color de un lago en Tejas, después del altavoz distinguido por la cámara de representantes, pidiendo ensamble en el juego? A este punto, el programa de lectura o da para arriba en el poema, o las figuras irán de paseo con él. Una cuadrilla de cadena de presos, derecho hacia una película de los años treinta, acaba de sentarse para un almuerzo. Buena comida campestre en el costado del lago, haciendo de algunos un ser nostálgico para días en que los individuos resistentes pensaron que lo sabían todo, por diferentes ángulos. Incluso los que nunca estuvieron allí. Son esos días de Houseboat, donde un poeta protector está a una variedad de estrategias poéticas, aunque alguien, moviéndose bien dentro de un solo poema y desde una seriedad al silliness downright, produce ecos en proceso de varios estilos anteriores de la poesía y todavía sonando colosal y difícil para fijarse abajo. Inmediato se baten alrededor de un arbusto, no porque they're en los throes de una cierta versión de la lucha de Harold Bloom's Oedipal con un antepasado pasible de ser encubierto. En verdad no hay nada seguro. Más en una edad donde los poetas aparecen con recetas de muchos diversos cuisines, de modo que hasta el epicure más experimentado del verso sea a menudo duro y puesto, y a la vez identifique por sí mismo los ingredientes. En la paginación de la apertura 1953 de otras tradiciones -una colección de su Norton en una conferencia en Harvard-, pondering porqué le invitaron a que diera estas charlas. Se especula con que la razón se incline hacia aquel programa de escritura de la poesía hermética, y lo cuentan con probable "spill el beans", en el curso de repaso, y así revele cómo lo hace pero tan bien. "De hecho, se parece a mí: el corazón de su proyecto estético, bajo un esfuerzo de por vida", además de eludir categorías. Es vox populi: con cada acto verbal lo oscuro e ilegible se hará más ancho, a pesar suyo. No tiene explicación ese fenómeno, si no se olvida que la poesía es asunto variado y admite, de tanto en cuando, sensibles fallas de origen. 26/ "No existe nada en la mente que no provenga de los sentidos" (Locke, aunque hundido 1924 en un desmayo), y después devienen símbolos de la subjetividad, naturales: el cisne, el halcón, ciertas aves del anima mundi, traicionando tanto la carne como el espíritu de la época. Después la torre, el arroyo inferior que fluye de Ballylee a Coole Park, tomando el lugar abandonado por el crucifijo erecto en los empalmes, y el águila, ceñida en la soledad de Parnell, en drama post-victoriano, medio muerta en la cumbre, suponen que todo espacio es algo existente en sí mismo. Odio irish a la abstracción; embalando salaminas, a siniestra. El obispo Berkley, al llamar a Dios en la undécima hora, conservó el status quo, y decayó en solipsismos. En el fondo, lo que quiere decir es: "Yo, W. B. Y., estoy viejo y pronto moriré, pero sólo porque yo lo he querido así. La muerte es uno de mis embustes y he decidido probarla". La cortesía de Oriente opuesta a la furia (furia) de Occidente; podría, siempre y cuando el tema no fuera por esencia espiritual. Así, así. Dejarlo todo así hasta que la luna termine por completo el giro del siglo. "El futuro tiene un carácter estacionario, pero los hombres vivimos en un espacio infinito" (Rilke). La falta total de oído para la música tuvo luego compensación verbal, aunque por fuera de tono, inocentes 1938 ofensas contra leyes gramaticales y cierta cadencia, equilibrio, o bien brutalidad, como complemento de la belleza. Y más tarde, la búsqueda del ritmo en cada suelta de palabras hacia un talento puro, no digno de confianza. Será Leda, el amor venido desde fuera del tiempo, y donde algunos disfrazarán la criatura semejante al hombre aunque con menor inteligencia. Bajar un peldaño, llegarse hasta ese pequeño gesto (púdico) que excluye el simulacro. No se diga más. 27/ Decir que la imagen de María con el Niño es típica (iconográfica) en su vida, 1963 salvando la crucifixión, presume de nada. Nada de agiografías, lo sacro. El realismo consiste en el hecho de que en torno a la Virgen persisten objetos reales, de su vida real de esposa pobre, y por esto conmovedores, abisales, augustos. Calles de Jerusalén. Exterior. Día. Un mercado: el zoco de las city de oriente -el suck- detenido en las raeduras del siglo; movimientos animales, los niños y el lodo donde se cuarteó el poco uso voluntario. O mejor: las posadas de las caravanas, junto a camellos igual en cantidades de barro amarillo. Lombrices. Existe un calor parecido al bochorno, de pronto inserto en la oscuridad de la modorra. Y lo perenne, el abuso de eso perenne al margen del tropiezo devenido adoración. La luz irradia ahora una ceguera en cintas, minusválidas, positivas hasta el diente, ya: anunciadas hasta el dolo. Esas lombrices, en sus anillos. Niño y madre huyendo a Egipto; señor José durmiendo tieso, la suya -mano- tomándola hasta deshacerse en mitades: casa de José en Belén. Interior. Amanecer (Jordania): estáte allí hasta que alguien haga, de noche, oídos sordos al zureo que revira en las montañas. De fondo, un motivo profético de Bach 1965 estalla de inmediato y parece diluirse, mientras el chirrido de un cubo hace música de cerditos riendo entre jofainas. Con ello un campo se convierte nada más en camino. Hacia fariseos con pompa y donaire, para la clase superior. 28/ Este es el cariz del siglo VI: costa asiática e islas próximas. A ellas corresponde una nueva 1925 forma de ética, reflujos en su contorno de espuma traspasan la preocupación hacia lo íntimo. Delfos, a coro los siete sabios, con dos manos y una más, forastera, apilando un mosquerío repleto de esa sangre siempre al margen del error junto a los dioses. Era Delfos, decía, o evitaba decirlo cuando obraba en retirada. Pau Marfim. La sombra, la crema de su textura implanta armonía y lustre. Es conocido por su dureza, su veta cerrada, geodesias que hacen resistente el piso a rayados y desgaste. En ese filón, las soluciones más audaces emigraron díscolas, como los judíos de las ciudades continentales. La ciudad nueva hecha con sus manos o ganada con sus corajes. No existe modo de rehuir su eficacia: en sus líneas perviven pátinas naturales basadas en la flexibilidad y la retina de musgo de los bosques de Jasuka, tupi, elaborando pruebas 1982 y razones para profesionales del ambiente. Con decir un par de palabras, incluso, la corteza se volvería apodíctica, y aún más el apremio de la persona por la persona misma, llamado encracia. 29/ Pesaro, 1965. De ahí que las lenguas literarias se presenten como lícitas, en tanto 1963 actuaciones de un mismo instrumento. "¿Dónde he visto a esa persona? Me parece que en Zagora (imagen de Zagora con sus palmeras contra la tierra rosa), en compañía de Abdel-Kader (imagen de Abdel-Kader y de la persona caminando sobre un fondo de blocaos franceses. Grupos de gentes parados ante un semáforo, un accidente en la misma sintonía de la sirena de Porta Capuana; resumen de objetos jamás cargados, hablan con su sola presencia. Caminar por la calle con los oídos tapados por un coloquio hecho para nosotros", decía y así tomando esas maneras del diccionario, esas palabras, y con determinado uso. A ver: las ruedas del tren en medio de nubes de vapor. No es su sintagma, sino su estilema. La imagen obliga siempre a darle un funcionamiento a esa doble operación. En Dante ya hay un estilo libre (indirecto) potencial, atinente, social de los personajes; expresiones de la lengua cortés, de las fotonovelas de Piero y Francesca, blasfemias para el Lazaronitum comunal. Enseguida, el esquema de la subjetividad: "Como vista 1958 por Accatone, Stella camina por la gramilla...", o mejor, un cacheo escénico a ojos vista del protocolo: "Primer plano de Cabiria que observa y capta a los lejos, tras un manojo de acacias, chicos avanzando y junto a ellos su instrumento, bailando". Más tarde todo eso será un monólogo interior de imágenes, pero no poesía. Los grandes poemas de Charlot y Mizoguchi, la gran máquina tomavistas, hacían de esa prosodia en el orillo una inscripción a tal punto fundada. Acudir a una poesía interna, como Melville o Chejov, donde los personajes pretextuales sólo pueden ser elegidos en el ámbito del autor ("exquisitas flores de burguesía"). El primer encuadre, pues: la figura de María próxima a ser madre. "¿Se puede escapar a la sugestión de la Madona de Piero della Francesca?". Es aquella chica de pelo rubio, apenas rojizo, 1971 sin cejas casi, con el vientre cuyo perfil tiene la misma castidad que el perfil de un mogote de los Apeninos. Y poco después, el lugar donde José se retira a descansar, semeja esos sitios cubiertos de polvo, con casernas plomizas, alrededor de taludes y bajo las entrañas de un collado; lugares idénticos a los pueblos egipcios de la periferia de Assuan o al pie de los volcanes violetas de Aden, por interpósito éxodo. Y después: "Morire era il suo unico modo di fare la rivoluzione": sólo dichas por Orson Wells suceden así, como farolas recostadas en camalotes y entre un sueño de estanque azul. Sus brazos en cruceta alrededor e invisibles (La Ricotta, 1963), combas hacen. 30/ A las dos y media se desnudó y duchó: se sentía repugnante. El chorro de agua lo mismo 1991 que una cortina enrollada no consiguió refrescarle. Jabón lavanda; jabón neutro, incluso el agua parecían pegajosos, un porcentual de humedad típico de una ciudad que atenaza el colirio del aire en un plato de sopa. Desnudo, de mal humor. Se colocó ante el espejo temblando y espantado por la palidez de su piel; una madera brutal sin cepillar, de escasos pelos oscuros donde antes solía remediar las marcas de la intolerancia. Y además, una bola de grasa en torno a la cintura comedía el perfil vacilante de su atmósfera ya revés, y a tientas. Sin querer empezó a estrujarse las pústulas del pecho hasta que logró extraer unas gotas blancas. La lividez también saciaba su incremento. Desde su juventud que no le brotaban granos como ésos en la frente y las mejillas. Prohibió extraérselos, con doble tenaza de índice y pulgar. Cierta vez le dijeron: "Desaparecerán de la noche a la mañana, en cuanto tengas una amiguita", y después: "Si no pudiste encontrarla al cumplir los diecisiete, te proveeré de una". Al escuchar esto por enésima vez esbozó una sonrisa y una fila irregular de dientes. Todo semejaba a la misma tira de continuo. Pensaba la llegada de las cosas como un universo ya tendido, al que sólo le sobra 1944 una lente de aumento para conocer un mundo suyo más exiguo. Así, la noche anterior a sus diecisiete años yació esperando que no se llevara a cabo la promesa. Sin duda alguien le había gastado una broma, y él, como siempre, no pudo captar el verdadero sentido de ella. "Ya es suficiente", agregó. "Dejarme en paz ahora, con lo puesto". 31/ Narrar implica, de alguna manera, forzar aún más las imágenes. A veces esta manipulación 1969 se convierte en arte, aunque con alguna frecuencia el resultado es sólo el abuso de unas imágenes. Ellas se gastan, pierden su brillo y el abuso las estandariza. Esos momentos de verdad de Ozu, donde las cosas y las personas se revelan a sí mismas, ya no son posibles. La imagen se sacrifica a la narración, rinde tributo. La dispersión de íconos de la Tokio actual resulta lo opuesto de la Tokio artesanal, enfundada en canesúes hasta los tobillos, para té lila impuesto como dote. En el fondo, su corazón ya no cree en el clasicismo; ha empezado a entender que la juventud y su flor son una simpleza. Queda sí el concepto de la muerte, momentánea, segundo a segundo. Aquel clásico dando la impresión de estar tan cerca como fuera posible de la vida, era un farsante, un embeleco. "Las cosas están desapareciendo. 1890 Si uno quiere ver algo, debe apurarse". Extraña pureza -recuperada-; no se trata de documentos sino de obra pública: sentido foucaultiano. Restos mudos apropiados por un explorador urbano, esas reliquias de arqueólogo viajero, desde las sombras chinescas de Lander y Winter. Se inscriben en la pantalla, cuando se cancela una proyección hasta los videosueños del Doctor Farber; siempre un sueño de luces y sombras, pero ya eran los paisajes de tiempo más duración, no otra cosa habían soñado los hermanos Lumière. "Lo que ayer era electricidad, hoy es color y movimiento". Vías; grava; planilla de horarios; el cielo; nubes; un hombre con una valija haciendo zalemas, su ojo morado y un puño arrojando piedras. 1784 Y porque puede un hombre, sólo por cierto tiempo, eludir la ilustración en aquellas materias a cuyo conocimiento está obligado. Su piel no fue dada sino para él. Después se la quitó y se vistió con ella. Y con ella decomiso, expoliación, the end. 32/ De todas maneras no responde, permanece absorto en sus observaciones, apoyado 1953 en una pilastra. Ella sujeta una mano en su brazo como si quisiera despertarlo, en tanto él vuelve a la realidad. Regresa para mirarla con el rostro en pleno despropósito. Resulta evidente que su pensamiento está en otra parte, y después, de repente se aleja entre la gente y los automóviles que están maniobrando para salir. Por un momento ella duda, aunque enseguida va detrás de él. El hombre toma un sendero junto al dique y termina en las adyacencias de una empalizada. Un lugar apartado, aislado. Al llegar a ese sitio se sienta, con la mirada fija en el agua del río. Ella le sigue a distancia, después se detiene y observa a ese hombre que continúa solo junto a la orilla. La mujer no se mueve. Apenas inicia un gesto hacia su hija. Su cara refleja el arcaísmo de una confusión en el marasmo del sentido común. Curiosidad por saber, amargura, rabia por sentirse excluida de improviso y todavía una absurda esperanza que sobrevive a la evidencia. Todo supone un foco de tensión, patente, y con paso nervioso hacia la casa. Entonces la mujer 1957 desciende del dique y se dirige a un lugar esfumado en el mapa. En el silencio de la noche se escuchan lejos de la escena voces y risas de un grupo que se detiene ante la puerta. Saludos, el nombre de otra persona mal pronunciado por algunos. Una llave penetra en la cerradura, con cierta dificultad, al parecer la muesca no coincide con la ranura original. En el cuarto, omnívoros, hay personas estrujando un edredón con los puños y ocultando sus rostros. En fila: Elio Bartolini, Susana Cechi d'Amico, Alba de Céspedes, y detrás de ellos, Tonino Guerra. Cada cual afirma que la camisa tiene cuello, pero no cabeza. Porque la cabeza, dicen a coro, es la suya, Michelangelo. 33/ Arranca de nuevo. Durante la marcha el cartel cae del automóvil, pero David ni siquiera 1966 se da cuenta. Calle del estudio del autor. Exterior. Primeras horas de la tarde. La calle está desierta y el Rolls Royce se ve obligado a recorrerla casi entera para encontrar un sitio donde detenerse. David baja, toma la cámara de segunda generación y cierra de nuevo la puerta (tres seguros). No se ve a nadie, es sábado por la tarde y la pequeña calle está sumergida en un silencio acorde a las circunstancias. Sólo retumba una voz en la televisión, que habla de caballos. El joven permanece mirando por un instante en torno suyo. Luego se acerca de nuevo al vehículo y presiona la bocina por mucho tiempo. El sonido del claxon invade la calle con infinitas arañas, pero nadie asoma por las ventanas. David saluda al movimiento invisible de los inquilinos; entonces se marcha corriendo hasta llegar al umbral de su casa. Cuelga, pues habló por teléfono segundos antes, aunque lo hizo a un sitio donde nadie responde. Estudio del artista. Interior. Primeras horas de la tarde. La muchacha junto a él es conducida a través del salón de la planta baja, donde aparece el estudio de David, bordó. Parece más bien nerviosa, dispuesta a la rebatiña de algún material. Observa aquello, el estudio, aunque no lo sabe: el lugar es apenas el camuflaje de un sitial expandido por la maravilla arquitectónica. De pronto comienza a orbitar en torno a ella, y cae en la cuenta de que no se trata de algún animal raro. Se detiene junto a la muchacha con el pulgar extendido, midiéndola. Acepta, entonces. Rueda la mujer por tierra entre vestidos, chilla, rubrica la pulsión. Empecinado en desnudar a la muchacha, no se lo dice. Se despereza, ahueca los corrillos imitando la sensación del esfuerzo, repasando con su cuerpo el telón de papel lila que la chica ha desenrollado. Él está tendido en posición supina, desnudo el torso, sin embargo algo atrajo su atención. David permanece unos momentos pensativo, y luego se dirige hacia algo fuera de campo y dibuja con su paso una pasarela ya oprimida por una reflexión atroz. Entra y sale de la cámara oculta con una placa en la mano. Olvidó a la muchacha, aun despilfarrada por el piso. Dispara una instantánea, y de inmediato logra quitarle el tight. Ella se cubre el pecho, por reflejo. Una insuficiencia cardíaca irrumpirá en minutos, y claro, no está al tanto. Las dos últimas ampliaciones se encuentran descuajadas de la pila de revelado. Todo eso bien podría responder a sus expectativas, pero decide otro movimiento y sobre la marcha desplaza la máquina, regula la distancia a efectos de ampliar un detalle menudo, y con ello obtener un internegativo. La introduce en el agua 1967 (a la instantánea) y observa cómo su ojo le impidió asistir al leve desplome de la mujer, tomándose el pecho, a punto de romper una foto robada. Ya, ya. Acaricia los cabellos despacio sin controlar la desazón. Final, con lento fundido. Tonino Guerra y, para los diálogos ingleses, Edward Bond, colaboraron en el texto. Como se sabe, Guerra lo ayuda desde hace años. Él es oriundo de Romaña, el otro de Emilia. Existe un abismo entre ambos y tal vez por eso marchan de acuerdo. 34/ Cerca de poner punto final a un largo viaje por treinta ciudades promoviendo 2000 un nuevo libro, la experiencia de la memoria incorpora el agotamiento. Se trata de una persona diminuta, de aspecto muy frágil dentro de un programa de escritura de esta talla (como si un programa de escritura debiera ser tan grande como su reputación. Estaba al caer: sería tan grande e imponente lo mismo que un señorío del país). De hecho, su aspecto está sorprendiendo de todas maneras. En él hay más de músico de la roca del declive, que autor de class-world. La analogía de la estrella se pudo haber realzado por los desafíos de conseguir la interview, arreglarla, luego de llamadas telefónicas o enviar e-mail a los capitales literarios de varios países, siempre exclusivos. El equipo llegó a tiempo, para que la entrevista de 4:45 sea reunida con la vista más pequeña del bedlam. La entrevista de televisión precedente tenía cierta maneras; ida en un cierto plazo, y por todo resultado una falange de cronistas y de fotógrafos alineados al pasillo del hotel, fuera de la habitación donde creía fumar de un modo muy especial; o bien atrapado por la gente de la TV. Las cámaras fotográficas de la TV (todavía pila de discos encima, en el momento en que fuera llevado por el pasillo bajo una impulsión de fotos) y entonces de nuevo a la habitación para hablar con él. Una charla que terminaría en una sesión fotográfica hacia un periodo de descanso, corto, antes de que lo rodearan para satisfacer a un traidor o a una muchedumbre por derecha del sitio. Ahora estaba sólo en su guarida literaria local, para dar pie a una lectura very fina. Por experiencia, escribe, "usted llega a cada ciudad y presenta usted mismo a su clase media; después de eso, por la tarde, un individuo aparece en la librería y se realiza". Los que están abajo de este camino, estarán antes, tomando asiento a través suyo y reconociendo con gracia el registrador de cinta, permitiendo un uso. Bien, él se recogía: era una cosa bien visible. Esto también está sorprendiendo, si en el curso de la vida del adulto estos caminos similares no fuesen suficientes. El programa de escritura proporciona nada más ímpetu para la experiencia. La celebración ha venido con la aceptación amplia, no siempre comprendida, de su trabajo, y de un fondo y de un talento que lo echa como uno de los príncipes de la intelligentsia de su país. Su difamación se sostiene en gran parte a través de su público. La prensa tenía un partido por ambos ítems (sin especificar) y las materias no fueron ayudadas. Piensa su dirección: menos-que-esterlina de los media. "Pienso que el apuro con la prensa ha sido que nunca la tomé en serio y no doy un maldecir porque sí". Otra punta paladina del conflicto sucedió cuando substituyó a su biographer, con alguien que pensó mejor calificado para el trabajo: él mismo. Era un movimiento que se explica. Con toda esta mala prensa, hay una cosa que lo alejó de la cabina de sintonización pública: su trabajo. Pues la experiencia revela en parte esta pasión, visualizada tanto en libros como en su dinero. Puede o puede no ser el caso, pero una cosa es significativa: el resto siempre aguarda la atención de la paga. El profesional perfecto. Y más. La chapa se desliza lejos y por poco suplanta la pasión que él parece mantener para su tarea. Las transiciones son asombrosas, provocando un eco exacto, y no una sucesión de diarios (biography) de Isaac Asimov, una vez repasando aquello. Dos volúmenes enormes hicieron que las memorias medias del bis de la demostración parezcan sólo hablan, la memoria (Nabokov's memoir). Era un día golpeando justo después del día: seguro tenía eso en la parte posterior de su mente, cuando comenzó: no era uniforme el fallo; y nunca ocurrió. Tanto para sentarse abajo y escribir: el acercamiento linear. Pues tenía cierta clase de libertad, ya que no la hizo en forma cronológica luego de abandonar la materia hacia afuera sin decir porqué. Con propio énfasis sería menos una opinión, porque valoriza nada más los dígitos binarios, y porque además de buenos eran memorables. Sí, laughs. Eso sería tan correcto, gran sorpresa para algunos, si se piensa en el texto como un negocio cerebral. Pero el soma entero 2001 está implicado, de visu, en todo, y la apostasía ocupando lugares de privilegio. Necesitó entonces cerca de catorce horas de sueño por la noche -corridas- y convertirse en uno de sus teenaged de fin de semana, regulando la cama a las cuatro de la tarde, entre sueños de un estado bien sápido. Así su metabolismo fue completo: una intriga delantera en la zona baja de los sesos. A todo eso alude la "sencilla experiencia de la escritura". Trapicheos de orujo, badana, epitelio, o en resumidas cuentas, aquello que se alcanza con la época. 35/ Inmundicia, lugar de exención de la mezcla. Contagio de la vida por la muerte; 1980 su apogeo es la descripción rayana de la tierra más podrida de Coutial des Pereires, la ciencia de Genitron. Pero lejos de perpetuar la vida sólo transforman una pitanza, la papa, en frecuente sepsia de las piedras. Y sin embargo, se está años luz de la crónica de guerra, por horrible que sea, antes que todo zozobre, y ceda su paso a la hemoptisis. Es aquello extrayendo su noche, el soporte último como sitio previo al dolor, del estrago hacia algún lugar donde fuera conducido. Notre Dame y Pompeya, el sentido y el derecho dando rienda suelta a su doblez de lo macabro, o bien el punto de partida de la escritura y a la par de la privación del sentido. A menudo ese sentido es otorgado por las mujeres, quienes no experimentan repulsa sino que sólo la imaginan. La solución 1945 original será mantenerse en el horror, pero a una breve distancia, infinitesimal, moderna en lo recóndito. Hacer así del lenguaje hablado un trust de diamantes vivos, apuntando a subordinar la norma prosódica vigente. Segmentación, elipsis, y aún más: el estribo de la lengua detrás del lema negro con que se asoma la zupia, aunque siempre versal. Pero lo que hace existir a esta evidencia del horror en su cotejo con otro término, oneroso, efectivo, puede resumirse en aquello que dice: "Y uno se vuelve dos". Borderline de cuerpo ahora seroso, de manos que duelen, cuando el uso común absorbe, entonces, junto al deseo de poseer siempre más. Pleonexia. En fin, la supertiniebla de Angèle de Foligno conforma así un acto irregular, y recae sobre una causa buena en sí misma. Parecido a San Francisco cuando distribuía dinero genuino entre leprosos, para abandonarlos recién después de poner un beso en sus bocas, tan extrañas. 36/ Las relaciones de poder ni siquiera tienen forma. Si el poder no es nada más 1957 que violencia, es porque produce lo verdadero como problema. Tutela, dominio, albedrío, donde el dualismo tiene por lo menos tres sentidos: la diferencia entre dos sustancias (uno), según René e Imannuel. La otra, una etapa provisional superada sólo con Spinoza o Bergson, monismo puro (dos). El otro sentido viaja hacia el pluralismo, entre lo palmario y lo enunciable, una pragmática de lo múltiple (tres). Estratos, formaciones. Facultado. Diagrama suprasensible: dispositivo. Matar o dejar de vivir, muy distinto a gestionar la vida. La mano de hierro de la necesidad, sacudiendo el cuerno del azar. Croquis pastoral, antes, detalla así las categorías apacentando el rebaño. Los cuatro grados del poder pastoral, en Dreyfus et Rainbow. Después, las fuerzas en relación son hermanas de las variaciones de sus distancias, y un devenir de las fuerzas que subyace la historia, será la escala final. Más bien se trata de tiradas sucesivas, cada una de las cuales actúa de chiripa, mientras que los encadenamientos, a veces, por continuidad son fases de la alteración. Matar o dejar de vivir, lo mismo a la inversa en los períodos de la enunciación; una fuerza siempre que confiera a otra recibe a otras, desde afuera, a tal distancia o bajo tal relación. Que el hombre sea un contorno de arena entre dos mareas sólo debe entenderse como una composición solitaria entre otras dos. A decir: la de un pasado clásico que la ignora, 1969 o bien la de un futuro siempre remoto. De esa manera, se da aquello de la idea de una resistencia obrera anterior a la estrategia del capital. Puntos, nudos, meollos, amarres, donde el afuera es apertura -futuro que no acaba. Porque nada aún ha comenzado. 37/ Tiembla frente de objetos; pelusa en la piel su única guarnición. Ya decíamos: 2000 muestra esos dientes, se atora así con papillas. Después digiere, simula digestión, renuncia al segundo plato, quita del medio las sábanas nupciales, y por ende, el suelo que las embauca. Recae en las piltrafas: objeto blando. Chapurrea, a su flamante litigio con la bebida. Objeto yéndose de las manos, corroyendo sus dedos, labios, conductos. Debido a la tisana, ahora se hidratan palatinos, y con eso, gana cierta celeridad; también grava así la abundancia. A su modo se dispersa en el desahogo de la potestad. De todas formas, al aprendizaje sólo se arriba halagando los elementos después de repartirlos por la casa. Silencio: objeto de impugnación luego del fracaso de entrada en razones. Y el otro silencio, sí, objeto apenas al caer, y su aproximación de mentas, cautela. Claro, es una niña, y no redacta. Su padre sí, y con el mínimo sentido de simulación cree conseguirlo todo. La niña reprueba lo escrito (pero) con sólo orientar sus iniciales a él. En eso remoza la ortografía, por todo 2001 concepto, lo raya macizo en silencio. Bien, en su lengua la precisión será faena paterna. Desaira, ningún introito, y después se mofa (sus algazaras al voleo, estimando hacerse a un lado de todos esos frangollos). Entremés final de una propina, de no caber en la hija asunto tan sagrado. 38/ Ediciones, estrategias en la sala de clase. A los estudiantes: que exploren 1972 las conexiones entre los pasos, sin relación aparente. Son estos apareos los mejores jamás imaginados, una vez que ellos se animen a moverse con la mayor libertad a través del poema. Al principio, encontrando cualquier ensamble (él o ella) que pueda con la ceniza al surco de un caracol. Richard Howard (gasterópodo) discute así cada verso que contenga un solo emblema para un sentido perfecto. Si otorga un plazo razonable de tiempo, sus alumnos darán con tales emblemas. Segundo lugar, vínculos que trazan entre el método 1970 de Pollock y los métodos gráficos, tales como ayudas del collage y de la ensambladura, a menudo. Entender: los estudiantes deben leer a pie juntillas las notas; después encontró útil ayuntar al artista, en lo referente a los artes visuales: la perspectiva cambiante de la cuadrícula de historietas, además de las yuxtaposiciones, disposición del collage, la ensambladura, ya sea también la vitalidad del impresionismo abstracto y de las imágenes metaphysical de Giorgio de Chirico. Temas cardinales, y eso mismo en detalle. Los toques de luz de la selección de tres temas o preguntas ejecutadas a través de un trabajo de poesía: (1) el problema de la identidad subjetiva (¿qué sentido informa al poema?); (2) el lazo entre el lenguaje y la subjetividad (¿qué lenguaje habla; o el lenguaje tiene mente propia?); (3) la conexión entre subjetividad, lenguaje, y lugar (¿qué significa ser nación de poeta emergente?). Hechura, uso, o sólo beneficio artístico. Se interesó durante años sobre el arte, y en especial dadá y surrealismo franceses. Semejante acopio se combinó con preocupaciones fuertes sobre forma y estructura poéticas, eso verificado por el sestina de la "granja puesta en ejecución" y la estructura 4 x 4 (cuatro stanzas cada uno de cuatro líneas) de "paradojas y de Oxymorons", una estructura puesta en todos sus trabajos. De esa manera, cualquier combinación 1964 de surrealismo y formalismo establece cierta tensión moderna, llamada bajo la impronta del rebaño, un "asunto posterior" a la cosa. Ya devienen, apuran, esas imágenes dream-like (Berryman, Whitman, Ginsberg), y una piedra de toque explícita, vital a una usanza. Discussion, approaches. Ahora escribe para una audiencia contemporánea; o peor aún: sofisticada. La década que pasó lejos de su casa por accidente lo proveyó de una rara condición internacional. 39/ La especie se ha vuelto rara en algunos sitios, por sobreexplotación de la madera; 1998 deforestación; todavía se reporta abundante en gran parte de su área de distribución. El género se encuentra en control taxonómico (Americas Regional Workshop, 1996). Papel de la especie en el ecosistema. Un componente importante de la selva alta, con suelos profundos (Ortega Torres et al., 1989). De industria nacional, es una madera semidura, blanca, con muy poca veta; pintarse o teñirse o dejarse al natural. Resguardarla de la intemperie así dura más tiempo. Vital pintarla cada dos años. Forma para retroalimentación (Balfourodendron Riedelianum): rutaceae; pau-marfim, guatambú, guatambú blanco, yvyrá ñeti. Distribución Argentina, Brasil (Paraná, Rio Grande do Sul, Santa Catarina, São Paulo), Paraguay. Hábitat. Especie común de las selvas lluviosas, bancos de los ríos Paraná y Uruguay en Brasil y Paraguay (Ortega Torres et al., 1989). También se extiende al cerrado y a la vegetación secundaria con Aspidosperma polyneuron (FAO, 1986). Estado y tendencias poblacionales; amenazas (explotación comercial), conversión de hábitat. Utilización. La madera se usa para la fabricación de muebles, pesos, y acabados (Flynn, 1994). También se usa en la industria de la construcción (FAO, 1986). La madera es elegante pero no durable. Comercio. El principal uso de la madera: doméstico, elevada en Estados Unidos, comparada con otras especies de importación (Flynn, 1994). Categoría de Conservación de UICN. La especie tiene una gran afinidad por los cultivos mixtos. Se han hecho varios ensayos. Una altura promedio de 21,2 metros y un DAP de 20,5 centímetros han sido alcanzados por árboles de veintiséis años y una altura promedio de diez mil metros, registrada en árboles de catorce años. Unpublished. No repetir: "Paraná no tiene más guatambú, hay una serie de especies que ya no existen en Brasil; siguen cortando 1999 los aserraderos". Se apunta: "los bosques tienen un valor incalculable. Cien millones de hectáreas esenciales para seguir disponiendo de aire necesario". Algunas naciones ofertaron su oxígeno, semejante al movimiento de acciones en la bolsa, y en Curitiba, se vende guatambú paraguayo, fuese o no brasileño. 40/ Deponer. Si fuese lenta, meticulosa (bien) en procura de un sentido para vivir, 1992 por hallarse dentro del mundo apóstata. No es que actúe un propósito adrede de construir un escritor. Éste fue surgiendo en la medida exacta en que la vida fue solicitando un sentido. Y junto con esta búsqueda -cada vez- el gusto, el placer del texto, la epifanía de la escritura. Difícil explorar la piedra en bruto, muchas veces la busca es como las uñas de las manos, para así extraer una esmeralda viva. Existen textos igual a esmeraldas vivas, y no es que se tenga encima alguna, más esto nos es imposible, sino la naturaleza de las bellas artes literarias; éstas y otras vastas posibilidades. El amor a un texto, como se aman un hombre y una mujer. "¿Será possível um poema assim esquizofrenicamente colado ao real feito uma segunda pele? ¿E que poesia é esta que não trans-figura?" (W. Bueno). La poesia está en tudo o que se quiera entender como poesía. Nos filmes publicitarios, las bulas de remedio, los out-doors, los muros de la ciudad aflita; todo: la prosa de Goethe y en los sonetos de Machado de Assis. Como não estaría en las letras de música, como nuestros poetas-compositores. Una utopía e nuevas preguntas: haverá a vez de um poema sem metáfora? Claro, en género, número y grado. Y, depois, ese esperanto victorioso, que 1991 lleva a los quatro cantos da Terra. Piensa su función: dice "penso", y aquello será vallar en una superficie chapada las cosas porque sí. Revirar el tiempo todo, esa lengua para que no se perjudique en el uso congelado de su repitencia. Sin cesar e invariable, na direção del horizonte. "Quem se dedica a buscar, está sempre encontrando". 41/ Las acusaciones decían contrabando o contacto con grupos de partisanos. A diferencia 1944 de los presos de campo, eran encerrados en la caponera. Después, los reclusos de la policía estaban en la primera planta del bloque, y conducidos más tarde a la sala de visitas. El juez leía la condena. No litigaban, ni fuerza había para ello. Notarios ponían rúbricas, eufemismos del testimonio. Cuando escuchaban sus nombres ya estaban condenados, a pesar de una mayoría exterior al idioma. Y con los gestos era suficiente. En una vista del Consejo de Guerra se dictaban por término medio de cien a quinientas o más condenas de muerte; sesión de hora y media, cada dos semanas. Bien, era otoño de 1943. Temprano, en el patio del bloque once, había una niña cubierta con vestido rojo y una trenza. Las manos a ambos lados, igual que un soldado. Cierta vez se agachó para limpiarse los zapatos, enseguida regresó a su habitual destino inmóvil. En un tris el Oberscharführer Boger disparó sobre ella en el momento en que estaba tan distraída (nuca) como suele estarlo un ave de rapiña tras un dispendio de alimento. Camillas de lona con palos de madera y pies metálicos; sólo en las grandes ejecuciones había un médico presente, mientras los demás aguardaban en el excusado y en el pasillo de delante. En cuanto caían sobre la arena que se echó frente al muro negro, se los tomaba por las manos y las piernas; al primero, de espaldas a la camilla, y al siguiente, encima, al revés, de modo que se quedaba con la cara entre las piernas del de abajo. Y todos sobre el canal, para que así pudiera correr mejor la sangre. A veces ocurría que el disparo sólo daba en una oreja o en el mentón, y entonces aún vivían al ser trasladados. Descarga rápida, entonces. O sino gruesas tuberías, negras, a una altura de dos metros: conducción perforada para las duchas. Los testigos piden que conste en el protocolo. De inmediato, 1944 un zumbido de enjambres de moscas; retrospección de un patio helado obstruido de sangre, así tanto los verdugos reían, fumaban, extraían de su mente la carne de los infectos. Y no son anónimos, pero al perder sus nombres en el drama, los testigos se convierten en esos comisionados. 42/ Al llegar a este punto se plantea la cuestión de la validez. ¿Quién garantiza 1942 que su mundo sea valedero para otras personas? Someterse a las leyes que él mismo ha fijado. Lo principal son las nuevas tentativas cada vez más transparentes de poner orden en el material dado. Principio ordenador que puede resumirse con estas palabras: "He ido simplificando cada vez más las situaciones y los personajes". El efecto con que ha llevado a cabo su tarea es un hecho que, en primer lugar, hay que admitirlo tal como es. En aquel período fecundo (1945 -50) nunca dejó de seguir su propio juicio: responsabilities. Uno de los elementos que constituía el punto de partida inicial, era la entrega de cuartillas escritas. La única regularidad que aparece en su vida consiste en que por la mañana le llevan la comida y le retiran el orinal. Depende de un celo exterior, mientras esto no tenga la debida importancia. Este cambio de situación hace posible que muera escribiendo (un ficticio): no se conoce, no se menciona; los cuidados que recibe forman parte alguna de su vida, pero no se trata de una persona inmune y está sujeto a muerte. No se conoce y por eso no representa papeles de trascendencia. Youdi. Párroco Ambrosio. Recadero Gaber. Sacristán Joly. En el fondo, quedaba la necesidad del desplazamiento físico, y encarnarse a sí mismo en la figura de quien le plazca. Imitatio, buhonería, bagatela. "Boca abajo sobre el suelo y usando muletas a manera de arpones". Edward Muir dixit: "Los 1934 acontecimientos apenas tienen relevancia en sí, aunque uno de ellos tiene que ver con la muerte. El chiste del relato es su propio estilo; él hace de todas las cosas un todo, y en eso consiste su arte. Un palabreo estupendo, donoso, mal situado: no hace más que dar vuelta en torno de sí mismo". Y otro dijo: "Parece tener talento; los censores no iban a arriesgar la inmortalidad de su alma leyéndolo". Bien, y luego, banquete. Las fases preliminares de esa extraña comida se describe con idéntica exactitud; pone mostaza, pimientos, cayena de la buena, sal en las rebanadas cuando ya quemadas echan la guata del carbón (llama azul de las hornallas) hasta el encomio de las ranuras en la postrimería dental. Así, torrijas con manteca son buenas compañías para directores artríticos de tesis 1937 doctorales, y para aquellos que no tienen en la cabeza más que dientes postizos. Después (habitué) ingiere un apestoso trozo de queso Gorgonzola, y sobre cuyo estado de descomposición se pelea con el minorista. 43/ Encontrólo así en el valle de Xaxahuana, seis leguas distante del Cuzco, y no contento 1970 con saciar su codicia, despojándolo de sus riquezas, quemó el cadáver de aquel monarca, dispersó sus respetables cenizas. Don Pedro de la Gasca (cuya memoria debiera estar grabada en todos los edificios públicos del Perú) castigó éste y los demás atentados del pérfido Pizarro (Gonzalo), de Carbajal pues, cortando cabezas junto al mismo sepulcro por entonces durmiendo el sueño del linaje. Los extranjeros no debieran olvidar el heroísmo de aquel sabio presidente. No sirvieron ni aun a las cenizas, respetadas por los derechos de las gentes, reducidos a polvo los frágiles quipos. Por este camino pueden descifrarse las fábulas de los demás historiógrafos, adoptadas en cuanto a su religión y policía. Como la ira de los Cambises, los aromas, el bálsamo, el cedro, el bronce y el mármol, por una parte; por la otra, las composiciones no exentas de cierta armonía, el enchapado de una melopea con la que se tributan buenas imágenes, emblemas de una fina metalúrgica. El derribado pueblo de Pachacamac; hornacina de Escamora, Chilleo y Abitanis zurcidos por las huacas de los valles y temperamentos cálidos. Para conservar la memoria de la ligereza del Cañari se subrogó un nombre al antiguo del pueblo, ya reconocido. Y para protegerse, echaban mano de un cobertor de vara en cuatro muy fino, de rebozo o mantilla para las indias. De todas maneras siempre recaían en alcaloides, alterando los vellos bronquiales, luego quemados, y en determinados instantes yéndose en espasmos. Bloqueo: mismo efecto en la fábrica de huaqueros. Decidieron el abandono. Pasaron a lo largo del río, más abajo de Magdalena, tras cruzar la corriente sobre el puente cubierto: caña de azúcar 1826 en pequeños trechos, muchos naranjos, las chozas habituales, trepando laderas repletas de un verde espinoso, achaparrado, y luego se dio la vuelta por los riscos, en número importante. Ahora bien, ¿débese al uso de los chucos la forma de cono truncado que afectan los cráneos aimarás? Las modificaciones físicas introducidas con esas tablillas, ¿influyeron en las condiciones morales de dicha raza? Esa costumbre creó en los niños una predisposición a las afecciones cerebrales y la microcefalia que conduce al idiotismo. El viajero Wiener que hizo algunas excavaciones en la necrópolis de Ancón, dice que el número de niños muertos de corta edad representa una cifra muy considerable; y que el cementerio, perteneciente a las clases pobres, sólo encontró treinta y dos adultos sobre ciento cincuenta y siete momias, algunas de las cuales tenían sutura frontal. En la colonia muchos indios dejaban morir 1875 a sus hijos, o los enterraban vivos, para librarlos de los abusos de los corregidores, antes que fuesen llevados a las minas de azogue de Huancavelica, devorando parte de la población indígena. De allí esa multitud inmóvil, más o menos desde mediados del siglo dieciséis hasta principios del diecisiete. Answers. Por desgracia la única respuesta para cada viajero fue siempre la misma: manan cansho. No hay nada. Venía de Pallasca, y se había figurado que ése era el lugar más triste de la tierra. Las lluvias de octubre; los techos descompuestos en forma de pan de azúcar; aprisco con infinidad de agujeros en las paredes, donde unos cochinitos negros se entregaban a la limpieza de su raza. Barrizal, ciénaga, pantanos de ese pobre país de gruesas lágrimas en señal de duelo (pésimo estado de aquel chuno, en la pascana). 44/ La casa estaba en la falda de una colina al borde del bosque más grande, 1864 y en medio de una joven floresta de abetos y nogales, a unas seis varas del lago, al cual conducía un estrecho sendero que venía de más allá de la colina. En el terreno frente a su puerta corrían frutillas, zarzamoras, siemprevivas, johnswort, romero amarillo, arbusto de roble y sand-cherry, blueberry (vaccinium). Hacia fines de mayo, las sand-cherry adornaban los bordes de los senderos con delicadas flores a modo batín, cilíndricas, en torno a sus tallos más cortos, cayendo en coronas igual que rayos por todos lados. Hoja ancha, pinada, tropical. Dos gemas de esos dos renuevos que uno creería muertos; su magia en ramas de una pulgada de diámetro. El ferrocarril de Fitchburg repica el lago a seis varas de su morada, acostumbrado a dirigirse a la villa por su terraplén, eslabón ya vinculado a la sociedad. Los hombres de los trenes de carga saludan a viejos conocidos, traen misivas para la gente. "Eso que me cuentas de nuestra niña es tremendo. Me recuerda lo que me contaba Mónica desde Suecia, diciéndome que uno de sus hijos, ante las imágenes que ya conocemos, le preguntó si los aviones se metían en las casas siempre. El chico tiene dos años. Estamos bien. Acabamos de salir de dos sustos médicos, uno por un error de un cardiólogo neurótico; el otro cosa mía con el estómago. Todo resultó puro nervio: ya pensé que no iba a poder sacar adelante otros dos mil poemas, pero a lo que barrunto seguiré llenando espacio. Mis hijas pasando las de Caín, sobre todo la de NY. La gente acá está deprimida, hay desolación, hay extrañeza. Da la impresión de que de pronto todo se aquietó, pero no una quietud zen y espiritual sino de atolondrado destino atónito. Pasará. Qué no. Siempre te quiero y recuerdo. Dale un beso de nuestra parte a (esa) nuestra niña. Dile que le vigilo la risa de ahora en adelante aunque no se la controla, claro está". Vigas semejantes a largos 1866 arietes lanzados a veinte millas por hora contra los muros de la ciudad, y literas en cantidad suficiente para sentar a todos los cansados que moran en ella. Todas las colinas de gayuba indiana son expoliadas, las praderas de arándanos segadas; allí vienen la seda y los tejidos de lana y paño. Vienen también los libros y el ingenio que los escribe. El pasaje de los vagones por la mañana, cateto. Su séquito de nubes a lo lejos y por detrás, elevándose con mucho hacia el cielo cuando el convoy se dirige a Boston, y oculta al sol por un minuto; arroja sombra sobre el campo. La lengüeta de una lanza, parece así puntual. 45/ Una entrevista con Barry Hanson. En las notas del programa de la producción real 1967 de la corte de la papada de Peter, del campo de Erpingham y del bruto en la escalera (crímenes del frenesí), hacia junio y julio anglosajón. Nació en el thirty-three de Leicester, hace años. Engendró a un jardinero, y luego sirvió de madre a un maquinista. Tenía disciplina ordinaria. No pudo conseguirse once más, y así lo deseó en ese entonces. Al egresar de la escuela hizo ese supuesto curso del negocio por un año, pero no le hizo nada bien, porque no tenía ninguna aptitud para guardar cuentas y cosas como eso... Sí, era sacked de todos los trabajos entre los dieciséis y dieciocho; nunca se interesó en cualquiera de ellos. Tener que trabajar por la mañana provocaba cierto efluvio del remordimiento, a menudo. Cuando observaba por las ventanas de la tienda (o si por él fuera una mañana asoleada, agradable, sintiendo aquel cuadrado en el pasillo de ciudad) pensó en un dibujo dado desde lejos, sensible a los rellenos del programa de pasiones, fiado por la galería nacional del retrato, oriunda de esa Londres. Por la noche pertenecía a una sociedad dramática aficionada, ensayos para el testimonio clashed. Quiso ser agente, pero no sabía nada sobre eso, así que escribió a la oficina de la información en Leicester. Iría a R.A.D.A.. donde facilitaron una lista entera de los profesores de retintín. Fue a uno llamado Madame (¿por qué la llamaron "Madame"; si nada era Madamish en ella?). Eran justos: una señora ordinaria, pompous de la clase media, apenas Job, podría decir eso; ella ofreció el café y dijo sí. Preguntó; hizo que tomara azúcar aunque era sacarina en el fondo de la taza y fue allí cuando pensó: "Oh, 1964 sí, ella es una perra derecha". Claro, comía esas galletas en un barril ad hoc, esas galletas baratas tremendas. "Oh, no pensó mucho en mí. Supuso que se trataba del hombre joven de la clase media que iba tras ella, porque sería sólo regalo de dios para cierta etapa inglesa, y resultando un desastre. Ella no tenía ningún gusto; sabía cómo conseguir una concesión de las autoridades de la educación, conforme el asunto". Arregló la sesión de noche de todas sus pupilas, demostrando cómo es de talentoso. Entre éI y esa muchacha, su pupila, hizo la escena de la pelea de Oberon y Titania "del sueño de una noche del pleno verano" y de él tenía una idea maravillosa. Pensó que jugaría a los verdes de Oberon, así que compró mucha de esa enfermedad verde en la tienda local. Ninguna idea sobre el maquillaje, encendiendo un par de baños y troncos donde acaba de cubrirse de la cabeza a los pies, incluyendo el pelo. No consiguió una erupción de piel; después sí una colcha verde de la cama de su madre y padre, envuelta en redondo. La colcha, y cubierta de una dolencia verde, mientras la muchacha usaba un vestido convencional del ballet clásico de muselina, como Titania. De todas formas, Madame introdujo luego a este hombre que estaba a cargo de concesiones ausentes; la charla con él y él fue del todo interesante. "Conseguí trabajo en R.A.D.A. la primera vez. Era algo extraordinario. Para la audición hice pedazos de sonido con una cacerola de Peter entre capitán Hook y Smee, pienso que era, ambos en el mismo tiempo, un acto esquizofrenico, alarmante, y no sabía lo que hacía. Después impresioné a jueces con mi letra redonda -Madame-, conque encubría apenas la rabia que (I had got) adentro, ella continuaba siendo perra. Porque cuando fui a R.A.D.A. supusieron haber tenido ocho lecciones, y en verdad tenía siete: guardó el escribir y el decir, yo no había pagado la lección pasada. No sé si la pagué alguna vez. No tenía ratos buenos en R.A.D.A., al encontrar que en primer término esperaba enseñar algo. Eran desperdicios completos. No me enseñaron cualquier cosa. Y durante los dos términos siguientes, tenía dos años allí; perdí mi confianza y mi virginity. Entonces entré con el representante y por cuatro meses me aburrió; hice muchos gemidos y después dejé el teatro y conseguí estar casado. Y eso no se resolvió. Bien, no tenía ninguna sensación verdadera sobre ella. Yo significo, yo era demasiado joven. Acabo de mandilar aparte, ningunas filas. Significo, esa clase de uniones que duran por lo general. No obstante uno es liberal sobre la unión moderna: existe esa responsabilidad. No tengo gusto por las posesiones; una esposa y los niños, son posesiones. Tienen que ser poseídos y ser apoyados. Después de que un año me volví a Londres y comencé a escribir. Nunca deseé ser escritor, sino ser agente; entonces tenía un talento para la escritura, pero nunca conseguí una cosa publicada para todos, nunca. Tomar las porciones de diversas clases de trabajos. No tengo una viruta en mi hombro y ser enviado a prisión. Sé, sin embargo, que la clase de gente que caminó hacia un botín es gente maestra por definición. Ahora no pueden hacer cualquier cosa sobre mí. Cuando estaba en su energía, era la misma persona antes de que escribiera, y después de ellos podría hacer algo más por mí mismo. Soy apenas unrepentant. Pero me opuse al dinero público que fue acumulando, habiendo ya escrito los libros bajo cabezas de autores acertados de la señora, en las partes posteriores de sus solapas. Pienso que uno fue escrito por la señora Dartmouth. Así, las bibliotecas tenían una enorme cantidad de espacio para los desperdicios, aunque ninguno para los buenos libros. También escribía blurbs falsos en las aletas de los libros, que el corregidor describió como obscene. Tan sólo un ejemplo de mí. Estas actividades habían estado encendiendo cada entraña durante mucho tiempo". Y no, tuvo el gusto de la prisión. Los únicos motivos que tenía contra ella, se velaron. Las cosas pequeñas. Cuando estaba en Brixton, los servicios eran vergonzosos, desbordaban y estaban en un estado nauseabundo. No había bastante de ellos o de otra clase de cosa semejante. Estaba en remand, así que no salió para trabajar en la prisión. Le trabaron en la célula por veintitrés horas al día. Esto no lo preocupó mucho. Leía mucho. No la Biblia, aunque sí cosas extrañas como "El castillo de Hatter"', la clase de cosa que haría voltearlo todo con la lectura, las novelas y los papeles baratos. No confiaba en el siquiatra porque sabía que cualquier cosa dicha sería divulgada a las eventuales autoridades. "Usted tiene alrededor policías, un mal necesario", dijo el corregidor. Ninguna objeción: siguen abajo de los asesinos y ladrones del banco. Cree, sin embargo, que interfiere lejos y demasiado con moralejas privadas. Si la gente está apagada en las partes posteriores de los coches, marijuana que fuma, o hacer las cosas más interesantes. No del Oh, "no me aterrorizan, porque sé tratarlos". Por ejemplo, nunca les dice la verdad, a pesar de la mentira más conveniente, pero a quién le creerá. Y, por supuesto, es agradable. Suero que consiguieron en la estación de los policías (la mejor por hacer). Debiera ser tan agradable y vulnerable y abierto como sea posible. Porque no es bueno que esté parado en sus derechas, una vez puesta a punto la energía. Puede ser cobarde. Hacia arriba no batieron, pero él asomó alrededor; mientras ensuciaban consignas que solían parecer repugnantes. Señora Dartmouth: piensa que está rebelando a Ulises ("el libro más horrible que he leído en mi vida"). Cómo habrían podido intentar hacer una película de ella. La inmundicia disfrazada como arte debe ser prohibida, y habla apenas a manera de concejal. O como una madre de muchachos, de súbito envejeciendo dieciséis a diecisiete (cuadro: Syndication Internacional). "La esperanza en que la violencia estime estos juegos", Joe dixit, por motu proprio. Motivo, violencia en algunos casos, rebatido hasta en los argumentos más pragmáticos del diagrama; no habría podido tener el ejercicio del juego de otro modo, el viejo clishé sobre Shakespeare ("usted no puede tener ciertas escenas en Rey Lear sin hacer ojos vista de Gloucester hacia fuera. El estilo no se sobrepone. Es o nunca, ahora. No puede escribir stylised; comedia en comas invertidas. El estilo debe resonar desde el hombre, de la cuerda deI yo. La gente piensa que escribo fantasías, pero no lo hago; algunas cosas pueden ser exageradas o torcidas, de la misma manera que algunos pintores alteran cosas, aunque se traten de figuras precisas. Son así reconocibles"). Arnold Wesker tiene un estilo, Si bien la gente no piensa en él como estilista, de la misma manera en que se piensa en Wilde, Firbank o Sheridan. El estilo no es campo o chi-chi-chi. Escribe para expresar términos de un universo mocho. En ese movimiento del conjunto de los años veinte y de los años treinta, no puede en última instancia obtener cualquier cosa, excepto discusiones del sombrero nuevo de Mavis; con eso no podría hacer ningún comentario en la clase de policía. Truscott, es. Leyes del establecimiento. El estilo de Oscar Wilde es terroso y familiar, en una mayoría perpetrada por la gente. Cuando se mira a la señora Bracknell, la más ordinaria de todas, mujer directa del campo común, se percibe una persona en toda su afección. El estilo cuando brilla toma la gente adentro. Y no es brillo, sino emisión. A pesar suyo escucha a los críticos (seres humanos), y esos otros formulando juicios rápidos. Gusto por colocar todo en compartimentos: él es un idólatra del cuero. O: "él tiene gusto por las pequeñas chicas de botargas rosadas". No piensa rechazar experiencias, aunque algo es cierto: no desea ser batido por cosas similares. "Sí, se acercaron para hacer una escritura de la película; dijo que tendría que ser una escritura original. La escritura, y estaba muy contento con ella y su agente estaba muy contento con él; y ella no es una mujer fácil. Bien, lo enviamos lejos y no escucharon cualquier cosa en un mes. Entonces se consiguió esa pequeña nota. ¿Bien, qué deseó? Y al final halló una escritura brillante, aunque había, por supuesto, ciertas cosas. Escribió una historia, pero resultó que por la página veinticinco habían confiado adulterio, asesinato, vestido en la fricción (sido en la prisión); sedujo a hija de un sacerdote, a la sobrina de un sacerdote, soplada encima de una guerra conmemorativa y de todas las clases de cosas, eso. No puede culparla pero habría sido maravilloso. "La escribí solamente porque deseé a; yo no debo de tener cuidado sobre lo que escribo". Significa que él no había utilizado ninguna lengua asquerosa. No había ido por lo que en verdad pueda ir, si realmente deseó a, y era muy bueno en ello. Oscar Lewenstein pensó que era lo mejor que había escrito jamás. El apuro por continuar con las películas es uniforme en sus propios términos de la referencia, y aún mejores. Hay porciones, bromas horrísonas, y todo un humor postal donde nunca hubo pensamiento sobre la actualidad. Reescribe siempre juegos, y así encuentra una idea, provocando varios bosquejos con ella. Después se hace una reescritura final. De hecho la escribió en bruto en 1964 y ejecutada más tarde por el B.B.C., al modo irish. La hizo. Pero la versión es muy vaga y siempre tuvo desde entonces nuevas ideas, íntegras, aunque el esqueleto siempre suena igual. Lo mismo con el campo de Erpingham, donde hizo una versión para la televisión. Todo comenzó cuando Lindsay Anderson dio esa idea. Él dijo que hacía una película del Bacchae, y preguntó si mejor podría hacer otra cosa. Así 1967 escribió diecisiete páginas, y Lindsay las leyó; abandono de esas páginas. Luego otro boquete de un año, en el cual había pensado en términos propuestos para determinada etapa. Reescribió caracteres, y ahora eso está fuera de su sistema. Además, por todo concepto, se fue sumergiendo en la depresión económica y compasiva de una ciudad que falla, por lejos. 46/ Tener regusto por la música popular, cojo de viejos papeleos sobre la base de convertirse 1972 en parte de la historia, o estallido. Eso